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NO ES UN 8 DE MARZO MÁS

Decime Feliz Día, el día que no tengas que ir a verme al cementerio

No es un día más, no es un 8 de Marzo más para las paranaenses. Hace exactamente siete días Fátima, dejaba la Casa de la Mujer; para nunca más volver. Una casa y un sistema que la debían proteger, por esa razón había llegado ahí; en búsqueda de protección, de huir de tanto maltrato, de tanta violencia. Llegó en búsqueda de paz, de una solución a tanto tormento.

El dolor, el miedo, la impotencia y sobre todo la bronca corre por las venas de cada persona que se entera de la noticia más horrenda de todas; luego de siete días de angustia. Hallaron el cuerpo sin vida de Fátima Acevedo.

Fátima era mamá, era hija, era amiga –pesa escribir en pasado cuando se sabe que por más que no esté lo seguirá siendo-, iba a ser abuela en un futuro… Pero también era víctima, víctima de un psicópata que no aceptaba un NO, que le había robado las tarjetas con las que ella compraba el alimento para su hijo, era víctima de un hombre que la hostigaba constantemente con mensajes y amenazas. Era víctima de un sistema que no la protegió, de un sistema que no la escuchó cuando más fuerte gritó, era víctima de un sistema que se viste de justicia y no fue justo con ella.

Pero todo esto ¿a quién le importa? ¿Importó que se cansara de caminar por tribunales con su hijo en brazos? ¿Importó que implorara por ayuda, de todas las maneras posibles? ¿Le importó al señor del alquiler que la dejó en la calle en Diciembre? ¿Le importó a quien debía proporcionarle las medidas restrictivas y el botón antipánico para sentirse “protegida”?

Fátima era, es y va a ser siempre, mujer. Ella quería salir adelante, quería poder vivir en paz con su hijo, poder criarlo como toda madre. Hoy este niño, no tiene más a su mamá; y no la va a volver a tener. Porque gracias a un sistema que falló desde un comienzo, Fátima no volvió nunca más a la casa. Este niño no va a tener a su mamá para que lo abrace, no va a tener a su mamá para que lo cure cuando se raspe por salir corriendo, este niño no va a tener a quién decirle te amo y feliz día en el Día de la Madre.

La realidad y los números no mienten, matan a una mujer cada 23hs. Nos secuestran, nos matan, nos callan, nos dejan tiradas como si no sirviéramos, como un trapo viejo al cual ya se cansaron de usar. Merecemos vivir en paz, merecemos vivir con seguridad, merecemos vivir tranquilas, merecemos libertad. Merecemos y queremos VIVIR.

Fátima Florencia Belén Acevedo, merecía vivir. 25 años, toda una vida por delante, una vida truncada por un sistema, un Estado, que no la escuchó; que no le prestó atención, que no la protegió como debía.

Hoy más que nunca, no digas feliz día. Hay que luchar para que no haya más casos como el de Fátima Acevedo, Gisela López, Micaela García; y tantas otras que uno ni se entera. Quizás a ellas las callaron pero siempre habrá otras voces que seguirán buscando, reclamando, implorando justicia; un sistema más JUSTO y un estado REALMENTE PRESENTE con políticas, penas y leyes más reales; más acorde a la emergencia por femicidios que se viven en Paraná y en todo el país.

Descansa Fátima, que quienes lucharon por tu hallazgo; seguirán pidiendo justicia y reclamando que las leyes de una vez por todas cambien. Una vez logrado, todas vamos a estar en paz.

FUENTE: RADIO LA VOZ.

AUTOR: Jesica Villanueva Riquel

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