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¿ Apocalipsis o Macri?

¿El fin del mundo llega antes de diciembre?

El Sol, esa estrella que ilumina cada día de nuestras vidas, podría llegar a ser letal para la humanidad mucho antes de lo que la ciencia lo pronosticó. Es que, según la apreciación muy particular realizada por un grupo de científicos suecos, existe la posibilidad de que una tormenta solar acabe con la vida en la Tierra este mismo año. Un antecedente de este poderoso fenómeno, ocurrido hace unos 2.600 años, habría resultado altamente letal para varias manifestaciones de vida de aquellos tiempos. Y podría volver a ocurrir. ¿Muy loco? ¿Fantasioso? ¿Aterrador quizá? O será una objetiva mirada, que pasa inadvertida. Nada está garantizado. Esto es lo que se sabe por ahora...

Nuestro planeta, como los otros que componen el sistema solar, recibe constantemente el ataque de rayos de partículas de elevada energía que a toda hora llegan desde el Sol. Dicha estrella emite llamaradas grandes de masa coronal que, si bien son impredecibles, también son habituales. La Tierra está protegida por el campo magnético y dicho efecto se puede verificar en esa inmaculada aurora alrededor de los círculos polares de la Antártida y el Ártico. Ahora bien, ¿esa protección es suficiente? Como antecedente, cabe destacar que en el pasado, una enorme tormenta solar impactó sobre el planeta pero sin incidentes. Empero, en la actualidad, con la modernidad, que trajo aparejadas las complejas redes eléctricas que se despliegan por el mundo, los sistemas de comunicación y los satélites corren serios peligros de quedar fuera de servicio definitivamente. Sin embargo, es importante señalar que, en realidad, nuestros científicos e investigadores saben poco y nada sobre los peligros que encierran esas tormentas solares. El más especificado resulta el llamado "Evento Carrington", que se produjo entre agosto y septiembre de 1859, cuando el astrónomo Richard C. Carrington detectó la tormenta geomagnética más potente conocida hasta la fecha. De ahí que a ese fenómeno se lo baurizara con su apellido. Claro que hace más de un siglo las condiciones tecnológicas eran muy diferentes a las de la actualidad. Por lo que se puede presumir que un efecto similar a aquella podría resultar letal. Hoy en día, una tormenta de intensidad similar podría tener efectos catastróficos. Tormentas solares en Quebec, Canadá, en 1989, y en Malmö, Suecia, en 2003, menores en intensidad, provocaron serios problemas en las redes eléctricas. El tema pasa porque los diferentes gobiernos no suelen hacer prevención y monitoreo de la actividad solar, cuando debería ser casi una obligación impostergable.

Por Leonardo Schwarz

paranormal@cronica.com.ar

El Sol, esa estrella que ilumina cada día de nuestras vidas, podría llegar a ser letal para la humanidad mucho antes de lo que la ciencia lo pronosticó. Es que, según la apreciación muy particular realizada por un grupo de científicos suecos, existe la posibilidad de que una tormenta solar acabe con la vida en la Tierra este mismo año. Un antecedente de este poderoso fenómeno, ocurrido hace unos 2.600 años, habría resultado altamente letal para varias manifestaciones de vida de aquellos tiempos. Y podría volver a ocurrir. ¿Muy loco? ¿Fantasioso? ¿Aterrador quizá? O será una objetiva mirada, que pasa inadvertida. Nada está garantizado. Esto es lo que se sabe por ahora...

Nuestro planeta, como los otros que componen el sistema solar, recibe constantemente el ataque de rayos de partículas de elevada energía que a toda hora llegan desde el Sol. Dicha estrella emite llamaradas grandes de masa coronal que, si bien son impredecibles, también son habituales. La Tierra está protegida por el campo magnético y dicho efecto se puede verificar en esa inmaculada aurora alrededor de los círculos polares de la Antártida y el Ártico. Ahora bien, ¿esa protección es suficiente? Como antecedente, cabe destacar que en el pasado, una enorme tormenta solar impactó sobre el planeta pero sin incidentes. Empero, en la actualidad, con la modernidad, que trajo aparejadas las complejas redes eléctricas que se despliegan por el mundo, los sistemas de comunicación y los satélites corren serios peligros de quedar fuera de servicio definitivamente. Sin embargo, es importante señalar que, en realidad, nuestros científicos e investigadores saben poco y nada sobre los peligros que encierran esas tormentas solares. El más especificado resulta el llamado "Evento Carrington", que se produjo entre agosto y septiembre de 1859, cuando el astrónomo Richard C. Carrington detectó la tormenta geomagnética más potente conocida hasta la fecha. De ahí que a ese fenómeno se lo baurizara con su apellido. Claro que hace más de un siglo las condiciones tecnológicas eran muy diferentes a las de la actualidad. Por lo que se puede presumir que un efecto similar a aquella podría resultar letal. Hoy en día, una tormenta de intensidad similar podría tener efectos catastróficos. Tormentas solares en Quebec, Canadá, en 1989, y en Malmö, Suecia, en 2003, menores en intensidad, provocaron serios problemas en las redes eléctricas. El tema pasa porque los diferentes gobiernos no suelen hacer prevención y monitoreo de la actividad solar, cuando debería ser casi una obligación impostergable.

Si se repite...

Según un reciente estudio que publicó la revista científica "Proceedings of the National Academy of Sciences", una poderosa tormenta solar alcanzó la Tierra hace unos 2.600 años, siendo aproximadamente diez veces más virulenta que cualquier otra registrada en la historia moderna. Y lo peor de todo es que podría ocurrir en cualquier momento. En ese sentido, geólogos de la Universidad de Lund, Suecia, descubrieron más evidencias de una tormenta solar masiva en el pasado. Usando muestras perforadas de núcleos de hielo de Groenlandia formados durante más de 100.000 años, detectado evidencia de una tormenta solar muy poderosa que ocurrió en el año 660 antes de Cristo. "Si esa tormenta solar hubiera ocurrido hoy, podría haber tenido efectos graves en nuestra sociedad de alta tecnología", dice Raimund Muscheler, profesor de geología en la Universidad de Lund, quien explica que la investigación demuestra que las tormentas solares masivas son raras pero podría volver a ocurrir en cualquier momento y sin demasiados avisos. Muscheler insiste en que somos más vulnerables de lo que pensamos. "Es por eso que debemos aumentar la protección de la sociedad nuevamente ante las tormentas solares. Nuestra investigación sugiere que los riesgos están actualmente subestimados. Necesitamos estar mejor preparados", expresó.

Raimund Muscheler, profesor de geología en la Universidad de Lund

Según los investigadores que participaron en este estudio, esta gigantesca tormenta solar es el tercer evento masivo de protones solares (SPE), y los otros ocurrieron hace 1.245 y 1.025 años, respectivamente. Después de hacer este descubrimiento, los investigadores revelaron que este tipo de tormentas solares masivas solían golpear la Tierra con más frecuencia de lo que se pensaba. Sin embargo, se necesitan más datos para predecir estimaciones más confiables con respecto a las SPEs. Considerando todos esos factores, entre muchísimas evaluaciones que se tejieron entre muchos investigadores, algunos científicos revelaron que una tormenta solar tan potente por estos días, además de dañar la infraestructura tecnológica, también podrían provocar daños irreparables en la capa de ozono que protege al planeta de las peligrosas radiaciones ultravioletas. De agotarse, los seres vivos en el planeta se enfrentarán a efectos realmente catastróficos, lo que podría provocar un evento de extinción masiva.

De igual manera, y siempre advirtiendo que esto bien puede suceder dentro de muchos años, una tormenta solar de este tipo supondrá varios riesgos para la salud de los astronautas que trabajan en la Estación Espacial Internacional (ISS), quienes por su ubicación no están protegidos por la atmósfera terrestre y, por eso mismo, están más propensos a desarrollar efectos nocivos causados por radiaciones solares peligrosas.

Predicción en curso

Lo que muchos no saben es que el estudio de los geólogos suecos coincide con la predicción de los analistas de Saxo Bank, quienes el pasado año expresaron que durante este año una potente llamarada solar clase X, que son las más potentes, provocará una catástrofe sin precedentes en todo el mundo.

"En 2019, cuando se ponga en marcha el Ciclo Solar 25, la Tierra no tendrá tanta suerte y una tormenta solar golpeará el hemisferio occidental, derribando a la mayoría de los satélites en el lado equivocado de la Tierra en ese momento y desatando un caos incalculable en los GPS, infraestructura de viajes, logística, energía eléctrica y aire", predijeron los analistas de Saxo Bank.

Sobre eso, en aquella oportunidad ya se expresaron los científicos, que dijeron ser incapaces de predecir los efectos de una tormenta apocalíptica en nuestros días, considerando que el 80 por ciento de la población mundial depende de la energía eléctrica de una u otra forma, aunque consideran que una tormenta solar de gran potencia y alcance global sería devastadora, al afectar el suministro de agua potable, los sistemas de comunicación, el transporte de alimentos y la atención médica, sin contar que colapsarían los sistemas gubernamentales, bursátiles y bancarios, lo que podría acumular una catarata de inconvenientes, además de los efectos que produjera en la vida de los seres vivientes. Quizá, como para considerar que llegó lo anunciado en la Biblia: nada más ni nada menos que el Apocalipsis.

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