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OPINIÓN

Alejandro Di Palma:
Análisis sobre la verdadera naturaleza de la Crisis

Por Alejandro Di Palma

La teoría de considerar la ENERGIA como un fin en sí mismo, resulto en un negocio millonario para un reducido “club de amigos” a quienes les fue transferida a través de la dolarización de las tarifas “la renta”, tanto de toda la producción como del pueblo de la Nación.

El corolario de esta acción de transferencia, posicionó a la mayoría del pueblo en la pobreza, la producción destruida y particularmente a las PYMES en un estado generalizado de quebranto que ya hoy resulta universalmente aceptado, digamos que el “sector privado” no fue un ganador.

Si bien el arquitecto de esta maniobra fue el otrora Ministro Aranguren, quien luego de iniciado este irresponsable proceso pasó irremediablemente al ostracismo, término que en este caso particular pareciera describir palmariamente al exfuncionario (Ostracismo: En la Grecia antigua, destierro a que se condenaba a los ciudadanos que se consideraban sospechosos o peligrosos para la ciudad).

Cabe señalar que luego de abierta esta “caja de pandora”, metáfora exquisita que define a este proceso de dolarización de la ENERGIA, el gobierno se vio en la encrucijada de fijar el tipo de cambio ya que cualquier variación de la divisa terminaba impactando frontalmente en todas las variables productivas y sociales.

Este proceso de contener a “cualquier precio” el valor del dólar, fue planteado como si se tratara de una cruzada patriótica y terminó, como también resulta inapelable, subvencionando una antológica fuga de capitales, evento este, del que NO hay antecedentes históricos.

Para quien tenga dudas sobre la NO existencia de estos antecedentes, recordamos que para que esto pueda ocurrir se debió asociar, tanto a gran parte de los medios de comunicación como la mayoría de los economistas y a su vez el FMI asistió con el crédito más grande de su frondosa historia.

Tampoco podemos dejar de señalar que este costo dolarizado de las ENERGIAS (en todo formato) explica solo el 50% del saqueo propinado, el otro 50% fue el valor con el cual se asoció a la corporación política a través de las cargas impositivas de estos costos energéticos o sea y para redondear el concepto, mitad para el “club de amigos” y la otra mitad para el Estado (Nacional y sub-Nacional), esta “exitosa sociedad” que describo, termina explicando el verdadero y único carácter de esta crisis de la cual no hay antecedentes, una crisis exclusiva del “sector PRIVADO”.

En definitiva, resulta elocuente que el verdadero detonador de esta crisis fue la dolarización de la Energía, crisis luego retroalimentada por los posteriores esfuerzos para contener los graves daños colaterales que esta primitiva decisión.

Entonces parecería sensato pensar que todo remedio para esta enfermedad, debería iniciarse con un proceso inverso (pesificación de la Energía), proceso que en definitiva ayudaría a la producción, a la oferta de trabajo, al consumo general y al bienestar social ya que resulta indiscutible la relación proporcional entre el consumo de energía y estándar de vida.

A su vez resulta absolutamente indispensable reclamar por una ley que impida toda carga impositiva a los consumos de Energía (en cualquier formato) ya que el estado en el que se encuentra la economía, SOLO FUE POSIBLE, a través de una maniobra apalancada por este tipo de cargos fiscales.

Fuente: RADIO LA VOZ. Autor: Alejandro Di Palma
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