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OPINIÓN

RUBÉN OSCAR ALMARÁ:
ANTES DE DAR INSTRUCCIONES, MEJOR UN PROFUNDO EXAMEN DE CONCIENCIA

Por RUBÉN OSCAR ALMARÁ

Que el ex gobernador Moine elogie a Bordet, no sorprende. Él se dice un hombre del peronismo y Bordet, también lo es. No es la primera vez tampoco que destaca la figura del actual mandatario y que se muestra, públicamente, apoyando su reelección.

Hasta ahí, todo perfecto pero, ¿qué entidad cree que tiene el tristemente célebre ex gobernador para andar dando instrucciones a los principales hombres del peronismo entrerriano?, desde que lugar sostiene que el gobernador ‘no va arreglar con (Sergio) Urribarri’ de cara al proceso eleccionario que está en marcha. Si el ex gobernador y empresario quiere colaborar, desde su retiro, a que Bordet y el peronismo continúen gobernando Entre Ríos por cuatro años más, ¿cuál es la necesidad de cerrar puertas que, ni siquiera el propio Bordet ha dado por cerradas?.

Claro que puede dar su opinión como ex mandatario, nadie se lo puede impedir, aunque alejado del escenario político activo, tal vez los años que han transcurrido, quizás haber perdido el ‘timeing’, lo llevan a afirmar cosas que, más que contribuir a garantizarle al concordiense un nuevo mandato en la Casa Gris, hagan flaquear las posibilidades del peronismo de seguir en el gobierno.

Nadie desconoce que el escenario es complejo. Todos conocemos que oficial y extraoficialmente existen conversaciones y reuniones que persiguen el objetivo de tener un peronismo que, primero, participe dentro de la estructura y, en segundo término, logre los acuerdos para conformar una lista de consenso o, como algunos prefieren decir, ‘de unidad’.

Sabemos también que el propio gobernador Bordet no ha abandonado esa idea y que la sostiene cada vez que puede porque, está convencido que para ser reelecto, más que nunca, necesita el acompañamiento de todas las vertientes peronistas. Ahora bien, si Moine acompaña a Bordet, ¿por qué intenta, con sus dichos, dinamitar algunos puentes? ya que, a pesar de estar alejado, conoce de la responsabilidad que implica conducir los destinos de los entrerrianos y también las riendas del PJ. El ex gobernador, ¿hablará desde lo personal y tratará que su opinión tenga influencia en los acuerdos?.

Puede ser también que Moine nunca le perdone a Urribarri el voto en contra de la nefasta Ley 8.706. Envalentonado por los aires neoliberales que vuelven a respirarse a nivel nacional, puede que recuerde los tiempos en los que gobernó, en los que era obsecuente con los poderes de turno y seguía al pie de la letra las sugerencias que hoy desempolvó el macrismo: Las recetas ortodoxas del FMI, el endeudamiento, las privatizaciones y el ajuste fiscal. Aunque pase el tiempo, nadie olvida que Moine fue el que mejor hizo los mandados de Domingo Felipe Cavallo.

Si el ex gobernador entiende que Gustavo Bordet, con méritos, se ha ganado el derecho a la reelección, ¿por qué menoscaba su figura como conductor, dando por hecho que no arreglará con un sector del peronismo que tiene como referencia a Sergio Urribarri? Puede que desde la costa santafesina del Río Paraná – donde Mario Moine eligió instalar su emprendimiento hotelero – la realidad entrerriana se vea un poco diferente pero, su letargo lo llevan a no interpretar cuál es la necesidad básica que tiene el peronismo para no darse el lujo de perder el gobierno: Unidad.

Tampoco se entiende por qué da por hecho que ‘Cristina ya fue en Entre Ríos’ y alienta a ‘Unidad Ciudadana’ a alejarse y enfrentar al justicialismo en las elecciones. Si el grueso que milita en el espacio liderado por la ex presidenta, es peronista y compitió en las PASO legislativas del año 2017 con más de una expresión, ¿cuál es la motivación para decirles que se vayan, cuando muchos de ellos, incluso, abonan la unidad de Urribarri y Bordet?.

Ya lo decía el general Perón cuando citaba a Mao Tsé Tung: ‘Cuando un compañero lucha contra otro compañero, es que se ha pasado al bando contrario’, ahora bien, Si Bordet, Urribarri y Moine son peronistas, ¿cuáles son los intereses que defiende Moine para proponer una construcción sectaria y excluyente?.

Si la idea es demonizar a Urribarri por lo que muchos dicen, sucedió durante su gobierno, ¿qué autoridad tiene Moine para juzgar a otro gobernador?, reclamándole autocrítica, siendo que hasta ahora, nunca se arrepintió por haber ido en contra de los intereses de los trabajadores, despidiendo masivamente empleados públicos y, dejando en la calle a centenares de obreros como consecuencia directa de las privatizaciones. De hecho, hasta el día de hoy sigue sosteniendo que el Estado provincial está superpoblado y que continuaría funcionando con miles de empleados menos. Su apellido, en la memoria de los entrerrianos, seguirá siempre asociado a despidos arbitrarios de la noche a la mañana.

Es Mario Moine el indicado para sumar votos a la reelección de Bordet o intenta surgir como artífice de la factura del peronismo y acrecentar las chances de que Cambiemos – espacio en el que su hijo es precandidato – desembarque en el Gobierno provincial y que llegue a Entre Ríos el ajuste sangriento que propone Mauricio Macri.

El cúmulo de interrogantes que surgen a partir de una nueva intervención mediática del ex gobernador, alimentan las dudas sobre que pretende, fomentando la división del PJ, ‘el mejor chico de los mandados’ del neoliberalismo noventista. Nostalgioso de aquella ‘buena época’, quizás sueñe con el regreso a la vida política – de la que se alejó después de perder una interna con Julio Solanas por la intendencia de Paraná en 2003 – reconvertido en ‘operador’ macrista en Entre Ríos.

¿Cuáles son los verdaderos intereses de Moine? ¿A quién favorece Moine cada vez que habla? Moine debe volver al lugar en el que estuvo mucho tiempo y del que nunca debió haberse movido. Artífice del peor gobierno que tuvo Entre Ríos desde el advenimiento de la Democracia, una gestión mediocre que no dejó ningún tipo de legado y que, hasta el día de hoy, sigue avergonzando y doliendo a todos los peronistas.

Desde el ostracismo debe hacer un profundo examen de conciencia.

Fuente: RADIO LA VOZ Autor: RUBÉN OSCAR ALMARÁ
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