Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido
SIEMPRE TRATÉ DE SER JUSTO

Antoniow, la persona detrás del uniforme.

El Subdirector de Operaciones de la Policía de la Provincia, Comisario General Marcos Antoniow, en primer término, charló de su paso por la Departamental Paraná de Policía: “para mí, dedicarle tiempo a la gente era una inversión de tiempo. Llegamos a tener 40 grupos de whatsapp, y hasta el día de hoy la gente se acuerda o me mandan mensajes por algún hecho o palabra que hemos cruzado”.

“Como funcionarios, llegamos de una forma y nos vamos de la misma forma. Quien conduce no tiene que olvidarse de por qué estamos o relucimos. No somos nosotros, sino también por el personal, y siempre hay que estar agradecidos por eso”, añadió.

Consultado sobre el objetivo final en su carrera, Antoniow indicó: “mi objetivo diario es pasar de un día al otro, y levantarme… estar vivo… con mi familia, haciendo lo que me gusta, que es trabajar. Siempre lo hice así. Como objetivo, me gustaría poder desarrollar proyectos que tal vez quedaron en el tintero, o por ahí que a uno le van surgiendo, como este año cursos de coaching… eso me permitió abrir conceptos, y ver que muchas cosas ya las implementaba. Ver y tratar al otro como personas. Mi proyección a futuro es vivir el momento, y estaré donde la superioridad considere que puedo sumar. Posterior a eso, me gustaría trabajar en alguna institución en cuanto a lo benéfico, y darle interés a esa gente que muchas veces la misma sociedad estigmatiza”.

“Antes de entrar en la Policía, fui seminarista. Estuve un año en Gualeguaychú”, develó Antoniow a Radio La Voz. “Son valores que uno adquiere, pero con la escuela de la familia. Cuando uno se encarna en eso, muchas veces la preocupación está en ayudar al otro sin esperar nada a cambio. De por sí, soy un agradecido, con lo que tengo y adonde he llegado, y por eso me siento un privilegiado. Gracias a la Institución, pude estudiar, estuve en muchos puntos del país representando, hacer un viaje a China, ver otras culturas… muchas cosas que quizá, por medios propios, no hubiera hecho. Por eso, no quiero olvidar nunca lo que la Institución me dio a lo largo de estos casi 30 años de servicio”, agregó.

Consultado sobre su relación con el Director de Operaciones, Antoniow indicó: “siempre estoy a disposición de él, haciendo sugerencias y respetando las disposiciones. Como personas tenemos una empatía y una buena relación, con ideas muy parecidas. Hoy me toca acompañar y respaldar la gestión del Director del área que integro”.

EL ACERCAMIENTO CON LA GENTE

“En lo personal tengo una filosofía de vida. Tal vez, en la Institución viví más horas que con mi familia, aunque mi esposa y mi hija son la motivación de mi día a día. Por ahí, me saluda gente de otros destinos en los que he estado, y todavía me recuerdan, por el trabajo y la forma de ser. Las palabras llegan… y la gente… los vecinos… te destacan tu forma de ser, pero más que nada la humildad de hablar de igual a igual”.

“Por otro lado, ha cambiado el sentido vertical de la institución, y una mayor horizontalidad”, indicó Antoniow a Radio La Voz.

GÉNERO

“Siempre digo que lo que tiene que prevalecer, es la profesionalidad que tenga la persona. He tenido gente con otra inclinación sexual, que son excelentes funcionarios. Personal femenino con mejor desenvolvimiento que el hombre policía. Y en ese sentido, siempre valoré la capacidad, más allá de sus elecciones, porque como servidores, eso es lo que vale para dar respuesta a la sociedad”.

HECHOS Y ANÉCDOTAS

“Una vez, con un chofer, fuimos a Crespo… luego a Viale… y después a Seguí… estábamos más de 15 minutos en un camino… y después, vimos un cartel de que estábamos a 40 km de Villaguay. Un saludo a don Pepe”, dijo entre bromas Antoniow.

“Y con el personal, nunca fui bueno. Siempre traté de ser justo. El año pasado había 4 personas que habían hablado muy mal de mí, y sin embargo cuando llegué a proponer a gente para los asensos, dos de estas personas fueron a las que puse primero. No soy quien para juzgar, sino que todos tenemos la puerta abierta para equivocarnos. Estas personas se equivocaron, y luego pidieron disculpas… pero muchos no saben que con su proceder o hablar, hieren. No veo como un impedimento a eso, el pensar distinto”.

“Hoy hay más compañerismo. Se da el jefe del amigo del subalterno, y eso no quita el mando”, indicó Antoniow. “Todo lo contrario, el liderazgo va muy acompañado del poder. Y siempre está la teoría del asador: siempre hay que aplaudir, aunque le haya salido crudo, para que se motive. Cada error es una oportunidad de aprender, y siempre confiando en la palabra. Porque si nos sacamos el uniforme, todos somos de carne y hueso… algunos con más carne que otros”, concluyó.

Fuente: lavoz
SIEMPRE TRATÉ DE SER JUSTO

Teclas de acceso