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TERROR EN LA COSTA OESTE DE EE. UU.

California tembló por segunda vez en dos días: esta vez 7,1, el sismo más fuerte en 20 años

Un nuevo terremoto de 7,1 en la escala Richter sacudió este viernes al sur de California y se hizo sentir en toda la región de

Los Ángeles y Las Vegas. El temblor ocurre sólo un día después de que la región padeciera otro movimientos sísmico, lo que en un área sensible como la californiana alentó los eternos temores al "Big One", el tremendo terremoto temido desde siempre por la "Falla de San Andrés". El de este sábado fue el sismo más fuerte en los últimos 20 años.

El epicentro del terremoto se ubicó en el mismo lugar que el que se produjo el jueves, en Searles Valley, cerca de la localidad de Ridgecrest, un

sector poco poblado en el desierto de Mojave, a unos 200 kilómetros al noreste de Los Ángeles y Las Vegas hacia el este. Hubo daños e incendios en esa zona.

Como consecuencia del temblor, unas 1800 personas se quedaron sin luz y una ruta se abrió por un desprendimiento, según informaron los bomberos.

Los periodistas describieron escenas de gran nerviosismo, incluso, los presentadores de una cadena de televisión debieron ponerse en resguardo

en vivo y un partido de la NBA, entre los Pelicans y los Knicks, en el Thomas & Mack Center de Las Vegas fue suspendido cuando el marcador electrónico comenzó a moverse.

En San Bernardino, al sur del epicentro, hubo "casas movidas, grietas en los cimientos, muros caídos. Un herido leve", según tuitearon los bomberos del condado que también comunicaron por la red social "numerosos escapes de gas" en la localidad de Trona. Jed McLaughlin, jefe de policía, informó que solo habían atendido dos incendios por escapes de gas, que fueron apagados rápidamente, algunos desperfectos en casas y "pequeñas heridas" como cortes y golpes.

El terremoto del 4 de julio pasado se produjo a las 10:33 de la mañana, tuvo una magnitud de 6,4 y duró unos 10 segundos. El del viernes, duró unos 40 segundos. Desde entonces, la región vivió decenas de réplicas.

En conferencia de prensa, la sismóloga Lucy Jones, de la Universidad Tecnológica de Pasadena, explicó que se trata de “una secuencia”

sísmica y que “va a seguir”. La magnitud del seísmo del viernes hace que ahora sea considerado el terremoto principal de esta secuencia. El del

día anterior era solo un aviso. Sin embargo, el sismólogo Robert Graves informó que hay "un 5% de probabilidades" de que a estos dos terremotos pueda seguir un tercero aún mayor.

El terremoto tuvo el epicentro muy cerca de la superficie (a 900 metros), lo que explica que se sintiera en un área tan grande, pero al haberse

producido tan lejos de las ciudades, evitó grandes daños en infraestructuras críticas como autopistas, aeropuertos o las conducciones de agua de

California.

En cambio, en Ridgecrest (de 28.000 habitantes), hubo decenas de emergencias de los bomberos, desperfectos en carreteras locales y al menos

dos incendios en residencias. “Creo que Ridgecrest va a tener una noche muy dura”, dijo Jones.

Luego del susto -el terremoto no dejó heridos de gravedad- las redes se llenaron de videos del momento en que la tierra tembló.

Fuente: PERFIL
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