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Conmovedora situación en un tribunal

Condenado pidió perdón y se fundió en un abrazo con los hijos de la víctima

El doctor Mario Juliano, juez penal de Necochea, dio a conocer una conmovedora situación que tuvo lugar en su juzgado el pasado lunes 30 de septiembre.

A través de su cuenta de Twitter, Juliano publicó las imágenes de un conmovedor abrazo entre los hijos de una víctima que falleció en un accidente de tránsito y el hombre que la atropelló.

El hecho ocurrió en enero en 2015, cuando Gonzalo Márquez, de 31 años embistió con su moto a Elvira Kruzich, de 80, quien murió a raíz del accidente.

El acusado, finalmente, fue condenado a tres años de prisión en suspenso.

"Estoy a cargo del Juzgado Correccional. El secretario me avisa que tengo un debate por un homicidio culposo en un accidente de tránsito. Me dicen que los familiares de la víctima quieren una pena de efectivo cumplimiento, que están muy enojados, que no quieren ningún acuerdo", dijo el magistrado.

Los hijos de la mujer pedían una pena de cumplimiento efectivo y el juez Juliano citó a los abogados de las partes y les preguntó la posibilidad de que el acusado y los hijos, Daniel y Sergio Díaz, pudieran mantener una conversación.

"Llego a la sala de audiencias y cuando abro el acta y comienzo a pedir los datos personales este muchacho (Márquez) estaba muy conmovida, entre llantos y el defensor lo estaba consolando", contó.

"Yo hace 21 años que trabajo como juez penal y me llamó mucho la atención. Le pregunto a los fiscales, al defensor el caso a debatir y admito que no existían diferencias o puntos de controversias: el motociclista venía conduciendo y atropella a una señora que iba cruzando la calle, por la esquina, con el lamentable resultado del fallecimiento de la señora", agregó.

Con este escenario Juliano decidió llamar a los abogados. "Me dicen que los hijos de la víctima están muy enojados y quieren una pena de efectivo cumplimiento y lo que les planteo es que si no habría posibilidades de que se conozcan por cómo estaba este muchacho", relató.

Fue así que los familiares de la víctima ingresaron a la sala y de un modo espontáneo y sin cálculo de ninguna índole, el imputado se dio vuelta y les pidió perdón.

Llorando mirándolos a los ojos, les pide perdón y les dice que no vio a la señora. La escena y las palabras del acusado les llegó al corazón a todos los presentes en la audiencia: "Estábamos todos moqueando, los hijos de la víctima lo miraban y les llegó lo que les estaba diciendo. Ellos advirtieron que le estaban diciendo la verdad y los hijos le contaron de quien era la madre, hablaron de los nietos, de las visitas a Necochea y dijeron que estaba bien y que lo perdonaban", detalló Juliano.

En medio de los llantos, los hijos de Kruzich se pararon y lo abrazaron a Márquez para consolarlo, en lo que el juez describió como "un acto único y de amor".

En el debate y para cerrar el caso, el magistrado pidió disculpas "en nombre del Poder Judicial por el inexplicable tiempo que demandó tramitar una causa sencilla".

"Es incomprensible y hasta vergonzoso", señaló en Cadena 3 y sostuvo que la Justicia debe "tratar de superar la superficie de los conflictos".

"Estoy seguro de que los tres, los dos hermanos y el acusado se fueron distintos. Todos nos fuimos mejores personas y mejor sociedad. Los jueces y juezas tenemos que entender que somos funcionarios públicos y le tenemos que rendir un servicio a la comunidad, por eso es que nos pagan y nos pagan bien. Hay que tratar de perforar la superficie de los conflictos, ver más que papeles, ver a las personas", reflexionó.

Fuente: CADENA 3
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