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DIFUSIÓN DE IMÁGENES SIN CONSENTIMIENTO

Cuando la hipocresía supera la realidad

Observo con asombro y preocupación la publicación de Paraná hacia el Mundo en la cual se difunden imágenes de una mujer en ropa interior que circula dentro de un supermercado de la ciudad de Paraná.

No solo no comparto la publicación y reproducción de este tipo de información sino que en particular me preocupa aún más el contenido de los comentarios y las formas de viralización que la publicación tiene.

La Ley de Protección Integral a las Mujeres (26.485), plenamente vigente en nuestra provincia, establece como una de las modalidades de violencia contra la mujer a la “Violencia mediática”, definiendo a ella como “aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres”.

Que, entonces, una difusión masiva de imágenes y noticias que pongan a la mujer en una situación de injuria, difamación, discriminación, deshonra, humillación o atente contra su dignidad es claramente violencia de género y aquí es donde también juega la ética profesional del medio o del o la periodista o comunicador/a.

Del mismo modo, dentro de la Ley 26.485 se entiende como uno de los tipos de violencia contra las mujeres a la Violencia Simbólica, a la cual define como la que se ejerce “a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad”. Que dice de nosotros si difundimos estos mensajes, si nos reímos de ellos o los viralizamos con la finalidad de burlarnos de una mujer. Evidentemente esto es violencia.

Creo que debemos ejercer nuestras responsabilidades y funciones, incluso de la de comunicar, con un proceder en donde no se avasallen los derechos ni se re victimice a ningún ser humano.

Invito a que seamos responsables a la hora de comunicar, que tomemos conciencia y evitemos difundir este tipo de imágenes y comentarios ya que no constituyen un hecho noticiable.

Fuente: RADIO LA VOZ.
DIFUSIÓN DE IMÁGENES SIN CONSENTIMIENTO PACIENTE PSICOLOGICO REPUDIO

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