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ALBERTO FERNANDEZ

"Cuando uno es Presidente no tiene horarios, empiezo el día a las 7 y no sé cuando termina"

Alberto Fernández volvió a defender la suspensión de las clases presenciales y aseguró que los Presidentes no tienen horarios. “Empiezo el día a las siete u ocho y no sé cuándo termina”, afirmó en respuesta a los dichos de Mauricio Macri, quien aseguró que durante su gestión terminaba el día a las 19 horas para ver Netflix y “olvidarse de todo”.

“Me causa gracia porque en estos tiempos que estamos con la vacuna de China, y estamos con los horarios totalmente cambiados, y son la una o dos de la mañana y con Sabino Vaca Narvaja, nuestro embajador en China, estamos intercambiando mensajes. Cuando uno es presidente lo que no tiene son horarios. Empiezo el día a las 7 u 8 y no sé cuándo termina, pero no me quejo porque es lo que tiene que hacer alguien que gobierna”, señaló Fernández.

Macri había asegurado que durante su presidencia “llegaba a las siete u ocho de la noche a Olivos, cerraba todo y me olvidada” todos los problemas de los argentinos. “No prendía la televisión, ponía Netflix y no quería saber nada hasta el otro día a las siete de la mañana, terminaba el día y trataba de reconstituirme", reveló Macri.

En ese marco, el jefe de Estado rechazó las críticas de Macri sobre la “destrucción” de la palabra presidencial y dijo que es el líder del PRO el que “padece una devaluación” de la palabra.

“La palabra se devalúa cuando se miente. Después puede ser que uno tenga un concepto más afortunado o desafortunado. A mí no me pueden acusar de mentir. En la campaña dije que estaba a favor del aborto y hoy es una ley, dije que los jubilados no iban a pagar más medicamentos, y no los pagan. Y dije que iba a ser un gobierno federal, y es un gobierno federal, y que los asalariados no iban a pagar el Impuesto a las Ganancia, y no lo pagan", enumeró el Presidente.

“Tengo mucha tranquilidad porque el que me está calificando es una artista de la mentira. Él padece una devaluación. Cuando la gente mira para atrás y recuerda lo que prometió y lo que hizo, se da cuenta que no es tan genial”, sostuvo.

En esa línea, aclaró por qué mantiene contacto directo con algunos periodistas. “Me cuesta mucho dejar de contestar mensajes de los periodistas. Siento que alguien puede sentir que como ahora soy Presidente, no le contesto y puede sentir que me estás maltratando. Si me castigan por ser cortés, agradezco el castigo, voy a seguir siendo cortés. Voy a seguir respondiendo el interés cuando no era nadie, los voy a seguir escuchando y atendiendo ahora que me toca ser presidente", explicó.

Por qué extendió la suspensión de clases presenciales

Alberto Fernández sostuvo que los casos de coronavirus "deberían empezar a bajar mañana" como "consecuencia de la primera medida" que tomó el Gobierno nacional en el marco de la segunda ola, estimó que los efectos del aislamiento estricto se verán "en dos semanas" y dijo que es "necesario seguir sosteniendo la menor circulación posible".

"Los casos, razonablemente, deberían empezar a bajar como consecuencia de la primera medida que tomamos. Los efectos del confinamiento los vamos a ver en dos semanas, pero la situación no es simple, es necesario seguir sosteniendo la menor circulación posible", señaló el jefe de Estado.

Respecto de la organización de la Copa América, que finalmente no se realizará en Argentina, Fernández dijo que le pidió "tiempo" a la Conmebol hasta hoy para analizar la situación sanitaria, pero que las "sedes elegidas" están "en alerta epidemiológica".

Al analizar la pandemia, Fernández recordó que en Alemania se utiliza una estimación para medir el riego dela pandemia que se llama tasa de influencia, que arroja cuántas persona se contagian cada 100.000 habitantes. “En Alemania cuando hay 150 personas cada 100.000 contagiadas se suspenden las clases presenciales, y en lugares (de Argentina) hay de 600 o 700 casos, es cuatro veces por lo menos la tasa alemana para suspender las clases, y por eso recomendamos lo que recomendamos”, afirmó.

“Para que zona por alerta epidemiológica deba suspender las clases necesitamos que haya 500 casos, es decir, el triple de lo que exige Alemania”, agregó. “La gente tiene que entender que no es un hecho caprichoso que se no ocurrió para arruinarle la vida a los cordobeses, mendocinos, sino para cuidar a la gente. Está visto que la educación moviliza alrededor del 25% de lo que circula diariamente en la ciudad de Buenos Aires y el Gobierno porteño lo sabe, por eso vuelve la primera y la secundaria solo en primero y segundo año, y la escuela nocturna no va volver”, analizó.

“Es verdad que la circulación es un problema, y que la educación genera circulación, sino volvería (a abrir) todo. No digo esto con ánimo de confrontar ni pelear con nadie, sino de llamar la atención y pedir que se preste atención a estas cosas, porque hablamos de la salud de la gente”, remarcó.

“Todo eso es jugar con fuego y lo que lamento es que el fuego va a quemar a la gente, a los argentinos y a las argentinas de esos lugares”, agregó.

Fuente: Ámbito
ALBERTO FERNANDEZ

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