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ACUERDO DE GOBERNABILIDAD

El CEO de Wall Street que convenció a Macri de convocar a la oposición

Un CEO de Wall Street fue la voz que convenció a Mauricio Macri a proponer un acuerdo con la oposición "moderada" para dar una señal de gobernabilidad que calme a los mercados en la recta final previa al cierre de listas.

Se trata de Darío Lizzano, cercano de Nicolás "Nicky" Caputo, el "hermano del alma" del presidente, a quien le compró su constructora y todavía no logra pagársela, por el devastador impacto que la devaluación le causó a su plan de negocios.

El nombre de Lizzano salió a la luz el año pasado, cuando impulsó la polémica compra a Socma -de la familia Macri- del parque eólico Loma Blanca IV.

Este CEO de la confianza del presidente empezó en Banco Piano, aunque suele quitar ese antecedente poco glamoroso de su currículum que abunda en su paso por firmas de Wall Street como JP Morgan o la sede neoyorkina del Santander, donde vivió un escándalo muy delicado.

Lizzano tuvo la habilidad de convencer a Zach Schreiber del fondo PointState que la Argentina de Macri iba a ofrecer oportunidades de ganancias extraordinarias en determinados nichos de negocios a los que podía garantizar el ingreso, gracias a sus fluidos contactos con el actual Gobierno.

Integraron así un fondo de más de u$s 1.500 millones y se metieron de lleno en las licitaciones de energía, convencional y eólica que lanzó el macrismo, ofreciendo bajo la excusa de la emergencia energética, tarifas aseguradas por el Estado por más de una década, a valores que multiplican varias veces lo que se paga en el exterior.

Lizzano sufrió como pocos la corrida del dólar en 2018: el fondo Point State, del que forma parte pero no como el dueño, se vació por la escalada del tipo de cambio y las dudas que despertó la Argentina en Wall Street. Poco tiempo antes, Lizzano se perdió un bono de al menos 30 millones de dólares porque no pudo garantizar a sus patrones del fondo una rentabilidad del 8 por ciento.

El CEO se quedó luego con la constructora de Caputo y compró el devaluado Sheraton de Retiro. Luego de esos fracasos, Lizzano quedó golpeado internamente, pero sigue teniendo acceso a Macri.

mercados.

Darío Lizzano con Macri.

Darío Lizzano con Macri. Perfil

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LPO

03/05/2019

Un CEO de Wall Street fue la voz que convenció a Mauricio Macri a proponer un acuerdo con la oposición "moderada" para dar una señal de gobernabilidad que calme a los mercados en la recta final previa al cierre de listas.

Se trata de Darío Lizzano, cercano de Nicolás "Nicky" Caputo, el "hermano del alma" del presidente, a quien le compró su constructora y todavía no logra pagársela, por el devastador impacto que la devaluación le causó a su plan de negocios.

El nombre de Lizzano salió a la luz el año pasado, cuando impulsó la polémica compra a Socma -de la familia Macri- del parque eólico Loma Blanca IV.

Este CEO de la confianza del presidente empezó en Banco Piano, aunque suele quitar ese antecedente poco glamoroso de su currículum que abunda en su paso por firmas de Wall Street como JP Morgan o la sede neoyorkina del Santander, donde vivió un escándalo muy delicado.

Lizzano tuvo la habilidad de convencer a Zach Schreiber del fondo PointState que la Argentina de Macri iba a ofrecer oportunidades de ganancias extraordinarias en determinados nichos de negocios a los que podía garantizar el ingreso, gracias a sus fluidos contactos con el actual Gobierno.

Integraron así un fondo de más de u$s 1.500 millones y se metieron de lleno en las licitaciones de energía, convencional y eólica que lanzó el macrismo, ofreciendo bajo la excusa de la emergencia energética, tarifas aseguradas por el Estado por más de una década, a valores que multiplican varias veces lo que se paga en el exterior.

La corrida vació el fondo de Darío Lizzano y se perdió un bono de USD 30 millones

Lizzano sufrió como pocos la corrida del dólar en 2018: el fondo Point State, del que forma parte pero no como el dueño, se vació por la escalada del tipo de cambio y las dudas que despertó la Argentina en Wall Street. Poco tiempo antes, Lizzano se perdió un bono de al menos 30 millones de dólares porque no pudo garantizar a sus patrones del fondo una rentabilidad del 8 por ciento.

El CEO se quedó luego con la constructora de Caputo y compró el devaluado Sheraton de Retiro. Luego de esos fracasos, Lizzano quedó golpeado internamente, pero sigue teniendo acceso a Macri.

Macri se puso al frente del acuerdo y llamó personalmente a Roberto Lavagna, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey para persuadirlos de firmar un documento de 10 puntos de consenso. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, es quien seguirá el minuto a minuto de las conversaciones con la oposición.

En el peronismo de centro reniegan del acuerdo, pese a la intervención de Macri, y creen que no tendrá sentido. Justamente el supuesto temor que tienen en Wall Street es ante un triunfo de Cristina Kirchner y no de un peronista de centro. Y si el acuerdo excluye abiertamente a Cristina, difícilmente logre su cometido, en caso de que se concrete.

El jefe de gabinete, Marcos Peña, salió a abrir el paraguas ante la posible negativa de los peronistas a sacarse la foto con Macri. En declaraciones difundidas por Presidencia, Peña sostuvo que "para poder expresar acuerdos con estos 10 puntos y muchos otros que se podrían agregar a esto por ahí no hace falta una reunión", ya que "son cosas básicas que están en nuestra Constitución".

Fuente: LA POLÍTICA ONLINE
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