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OPINIÓN

Julio Bárbaro:
El nuevo fracaso neoliberal solo engrandece aun más a Perón

Por Julio Bárbaro

Esta semana que terminó se cumplió un nuevo aniversario de la muerte de Perón, expresión de los humildes y de una voluntad de ser nación. Continuación de Irigoyen, dos momentos de la democracia en serio, primero la clase media y luego la baja. Muchos años para entender muy poco, todavía casi nada. Una triste y extraviada oligarquía que demuele democracias intentando la continuidad de sus beneficios. Ellos van a derrocar a todos, a Irigoyen y a Perón, a Frondizi y a Illia, a Isabel y siempre matando, asesinando en nombre de la supuesta "honestidad" de ellos, los eternos parásitos del pueblo que jamás se asumieron como burguesía nacional, cosa que de sobra lograron los países hermanos.

Un nuevo aniversario de su muerte, de un tiempo aparejado al recuerdo de un país casi sin pobres y sin deudas. Una patria bajo el modelo europeo, con todos sus habitantes integrados y luego el golpe, ese surgimiento de la muerte y la deuda, la venta de las empresas y la miseria de los humildes. Guerra contra Inglaterra, los imbéciles buscaban un acto heroico, nunca entendieron nada del mundo, en su demencia se imaginaban matando al servicio de ser "la conciencia de occidente". Elegantes, tan engreídos como ignorantes. Como ahora, que sueñan mercados para gerentes, intermediarios y parásitos, como ahora que festejan la invitación a un mundo, donde su mediocridad les impide siquiera participar.

Del otro lado, la oposición. Se mezclan los peronistas con algunos injertos de memorias guerrilleras, de aquella expresión nacional de los universitarios que pocas veces logró comprender y asumir la conciencia del pueblo trabajador. "Civilización o barbarie", nos dividieron al nacer. Luego será "Patria o colonia". Finalmente ahora, un debate entre dos versiones del fracaso, una de ellas es la de un peronismo que en lugar de heredar el retorno pacificador del General se involucra con los restos de la guerrilla y formula enfrentamientos que solo le sirven al enemigo. No terminamos de asumir el último Perón, inolvidable síntesis superadora que nos permitía ser nación. Muy superior a los vicios y sueños de los mercaderes, la patria es "un dolor que aún no tuvo bautismo". Y hoy casi no tiene quien la exprese, con un gobierno sin destino que entrega patrimonio y solo aumenta la concentración de la riqueza al mismo tiempo que multiplica la miseria.

Macri no mentía al decir que nos iba a llevar a "pobreza cero", solo que no aclaraba que ese era el fruto del pasaje del pobre al miserable. Conservadores de derecha, solo sueñan con intermediar en los negocios y la venta del patrimonio y gorilas de izquierda, se imaginan que ellos son más importantes que el pueblo, degradan al peronismo al ponerse ellos de héroes y dejar del otro lado a López Rega y las tres A. Gorilas siempre en contra de los humildes, de aquellos que constituyen el movimiento nacional, cuya última etapa que condujo el General Perón les supo entregar la dignidad.

No entender a Perón es no asumir la pertenencia a esta sociedad. Excusas sobran, tantas como fracasos de sus portadores. Otra cosa son los peronistas o los que nos sentimos ser tales, extraviados en la vida y las ideas, con ya muy poco para ofrecerle a los necesitados. Un nuevo aniversario entre "la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser".

En la anterior vote a Macri, hoy no podría repetirlo; expulsaron a todos aquellos con los que podía hablar y entenderme, ganaron los gerentes que derrocaron a la política. Del lado de los Fernández tampoco me resulta fácil, Cristina cede la presidencia y Alberto lejos está de ser manejable, vuelven Sergio Massa y Pino Solanas, aunque hay mucha mayor renovación que en el fracaso oficial. Solo decidí no votar a Macri, ya lo intenté y solo sirvió para renovar el kirchnerismo, el costo real fue excesivo.

Entre el fracaso de Macri y su oferta de pobreza creciente y los riesgos de algunos "imberbes" uno transita por un sendero entre dos miedos. Solo me falta terminar de decidir cuál es peor y optar en consecuencia. Aseguro no haberlo aún decidido. Si uno no pertenece a ningún fanatismo ni terror al otro, el espacio de la duda sigue más vigente que nunca. Debemos continuar transitándola todavía.

Fuente: INFOBAE Autor: Julio Bárbaro
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