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UN ACUERDO QUE NOS DEJA AFUERA

Empresarios y productores reclaman una urgente revisión del marco regulatorio energético.

El empresario y productor porcino Alejandro Di Palma, criticó los elevados costos fijos no relacionados con el consumo de energía eléctrica, que hacen que “en realidad, la factura se transforme en una de las principales fuentes de ingresos” de las comunas; También criticó la intención del gobierno nacional “de fomentar la instalación de granjas porcinas, de capitales chinos, dejando fuera a los productores locales”.

El empresario entrerriano Alejandro Di Palma, charló con Radio La Voz sobre las quejas que los productores porcinos han elevado, luego de conocerse un acuerdo firmado entre la asociación que los nuclea, y empresarios chinos.

“El acuerdo fue firmado por la Asociación Argentina de Productores Porcinos y aparentemente, un grupo de empresarios chinos… y digo aparentemente, porque circuló un acuerdo que no tenía ni firma… luego apareció un acuerdo formalizado por Cancillería”, comenzó explicando Di Palma.

“Esto consistía – por lo que se sabe, porque no hay documento formal para verificarlo – 20 a 25 granjas de 12 mil madres cada una, que se llevaría adelante con capitales chinos, en sociedad con inversores argentinos. Este es el primer cuestionamiento: que a los productores de acá nos dejan afuera de esta posible intención productiva, para asistir a un requerimiento o necesidad china”, añadió el empresario.

“O sea: no solo tenemos para gestionar el tamaño de las granjas, sino que el convenio que pretende firmarse nos dejaría afuera a los productores argentinos, por lo que en general, los productores del sector estamos enojados con esta posibilidad”, se quejó.

Componente impositivo de las facturas eléctricas.

Di Palma también charló sobre la distorsión existente en las facturas de energía eléctrica, servicio que hoy es utilizado “como forma de percepción cierta de impuestos por parte de los gobiernos y comunas”.

“El costo energético, y su uso para el cobro impositivo, es una farsa. La energía es el vehículo que usan las municipalidades y gobiernos para aplicar impuestos y cobrarlos ciertamente. Lo que hemos visto con la pandemia, es que con las caídas de las ventas y los consumos, empiezan a tomar relevancia los cargos fijos de las facturas, que son los que las terminan distorsionando totalmente”, explicó.

SIN RESPUESTAS

El empresario continuó: “A nosotros nos parece que no hemos tenido una respuesta cierta en la emergencia que resuelva estos problemas. El primer planteo que hicimos fue a la empresa de servicio, que vende la energía, luego a los entes… y todos refieren al marco regulatorio. Lo cierto es que en el marco regulatorio jamás se tuvo en cuenta una situación como la que estamos viviendo”.

“Por eso nos parece que en este marco de excepcionalidad, los marcos regulatorios deberían ser desestimados, de alguna manera, a favor de sostener el empleo, como debería ser la lógica. Y no vemos que esto esté pasando. Lo que falta es sentido común. No podés pretender aplicar el marco regulatorio de siempre, viviendo una situación que no ha sucedido antes en la historia de la humanidad”, concluyó.

Di Palma.mp3

Fuente: lavoz
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