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Alejandro Bauman:
Exacta lógica política en Mendoza: Otro oficialista que ganó sin problemas

Por Alejandro Bauman

Las elecciones provinciales en el quinto distrito electoral del país despertaban expectativas porque eran el último comicio desdoblado antes de presidenciales de octubre. De la misma forma que la mayoría de las provincias, Mendoza decidió despegarse del cronograma nacional y elegir a sus autoridades en forma separada.

Sin especular con el escenario nacional pero, esbozando las primeras críticas hacia el Gobierno nacional, el gobernador Alfredo Cornejo (UCR – Cambiemos) optó, en febrero pasado, por llevar a cabo las elecciones locales en el mes de septiembre. El resultado del domingo, no sorprendió ni a propios ni extraños, ya que las encuestas previas ubicaban a ‘Cambia Mendoza’ por encima del ‘Frente Elegí’.

En Mendoza el resultado fue lógico. Puede que se hayan modificado los porcentajes pero, Rodolfo Suárez – delfín de Cornejo – quien ganó la interna del oficialismo y también fue el más votado individualmente en las PASO del 9 de junio, se convirtió en el nuevo gobernador mendocino.

Así también, Mendoza confirmó las tendencias electorales a favor de los oficialismos provinciales. Durante el 2019, las elecciones provinciales han tenido una lógica exacta: Triunfan los gobernadores que reeligen o vence el candidato que pertenece al partido gobernante. Sucedió con Gustavo Bordet en Entre Ríos, Sergio Uñac en San Juan o Juan Schiaretti en Córdoba, también sirven como ejemplos los casos de Arabela Carreras en Río Negro (candidata del gobernador Weretilneck) u Oscar Herrera Ahuad en Misiones (candidato del gobernador Passalacqua).

Mencionada lógica, sólo tuvo marcadas excepciones: En Santa Fe, el socialismo no logró retener la gobernación con la figura del ex gobernador Antonio Bonfatti – el precandidato más votado en las primarias – que fue derrotado por el senador nacional peronista, Omar Perotti. Situación similar ocurrió en Tierra del Fuego, donde la gobernadora Rosana Bertone perdió, en primera vuelta, a manos del radical K e intendente de Río Grande, Gustavo Melella.

Claramente, una de las diferencias notorias de las elecciones mendocinas con el resto de los comicios desdoblados, es que tuvieron lugar tras las PASO de agosto y en el medio del relanzamiento de la campaña electoral de cara a los comicios presidenciales del domingo 27 de octubre. Lo sucedido en las primarias del domingo 11 de agosto profundizó las diferencias entre la UCR y el PRO, por eso, Alfredo Cornejo – presidente del comité nacional del centenario partido – desplegó una estrategia centrada en la continuidad de su gestión y la diferenciación del Gobierno nacional y, en particular, de la figura de Mauricio Macri.

Por otro lado, Anabel Fernández Sagasti apostó a capitalizar el resultado de las PASO presidenciales – donde Alberto Fernández se impuso al presidente Macri – para revertir los números de las PASO provinciales y dar el batacazo, recuperando para el peronismo la provincia andina (una de las más importantes del país) y desnudar, aún más, la crisis en Cambiemos.

En una de las provincias con mayor alternancia de la Argentina, la victoria de Rodolfo Suárez fue contundente, sin atenuantes, los 16 puntos porcentuales de ventaja sobre la senadora nacional, hablan de la clara diferencia en la valoración que los mendocinos hacen del gobierno provincial radical y de la administración nacional de Cambiemos. Quienes tienen motivos suficientes para celebrar, son los radicales, de eso no hay dudas, retuvieron una Gobernación importante y mantuvieron territorialidad de cara al próximo período constitucional.

Desdoblar y provincializar la elección trajo consecuencias positivas para la Unión Cívica Radical (UCR). Los principales socios del PRO en ‘Juntos por el Cambio’ continuarán siendo gobierno en las provincias que conquistaron en 2015 porque, Gerardo Morales fue reelecto en Jujuy hace unos meses y, en Corrientes, gobernará hasta el 2021 con Gustavo Valdés.

Después de éste primer test electoral post PASO de agosto, la Casa Rosada respira aliviada y recupera aire, pensando en el último mes de campaña. El triunfo es exclusivo de los radicales, triunfo holgado que los posiciona de mejor forma, pensando en los debates internos para rearmarse – en el caso de un derrota de Macri – o en los espacios y la injerencia que tendrán – ante un hipotético segundo mandato del actual jefe de Estado –.

Con atención nacional, sin estar ajenos a la contienda entre Mauricio Macri y Alberto Fernández, ya sea distanciándose de la gestión macrista o intentando contagiar la ola exitista que empezó el 11 de agosto, los mendocinos votaron gobernador y nada más. Ganaron los radicales y nadie más. Así pasó la última elección previa a las presidenciales de octubre.

Fuente: RADIO LA VOZ Autor: Alejandro Bauman
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