Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido
“Titi” Celis

La confesión de un Celis salpica a otro intendente de Cambiemos

El histórico juicio por las causas llamadas Narcoavioneta y Narcomunicipio tuvo un giro este martes, más precisamente en lo referido al primero de los expedientes, con la declaración de Miguel Ángel “Titi” Celis, hermano de Daniel “Tavi”, sindicado como líder de la banda narco investigada y juzgada.

“Titi” confesó ser responsable de la operación de tráfico de más de 300 kilos de marihuana que fueron secuestrados en una avioneta en un campo de Colonia Avellaneda en 2017. Al sentarse este martes ante el Tribunal Oral Criminal Federal (TOCF), expresó: “me voy a hacer responsable de lo que hice. Hay personas (en la causa) que no tienen nada que ver. Me hago cargo y me arrepiento de lo que hice”.

Sin embargo, Celis sí involucró a otros como corresponsables de la maniobra: a Luis Orlando Céparo y a José Marcial Caballero, alias “Paraguayo”.

Resta saber qué valor le darán la Fiscalía y, finalmente, el TOCF a esta incriminación directa y la exculpación del resto de los implicados que buscó “Titi” Celis. La ampliación de indagatoria es una instancia de defensa donde el acusado –a diferencia de los testigos– no está obligado a decir la verdad.

En su relato, Celis indicó que fue Caballero quien le propuso el negocio, por tener contactos en el Paraguay que proveerían la marihuana. Luego, él lo buscó a Céparo para conseguir el campo donde podría aterrizar la avioneta.

A sus socios en la actividad criminal dijo haberlos conocido en distintas circunstancias. A Céparo por intermedio de un hermano con quien tenía relación previa; a Caballero, en la Municipalidad de San Benito.

El factor San Benito

La confesión de Celis ratifica que la causa narcoavioneta salpica a otro intendente de Cambiemos –además del paranaense Sergio Varisco, que es uno de los procesados en el juicio oral y público. Se trata de Exequiel Donda, de San Benito, quien además es policía (ahora en uso de licencia), integrante de la división Toxicología de la Policía entrerriana.

Céparo fue candidato a concejal de la lista dondista en 2015. El ahora enjuiciado se sumó a la nómina en el noveno lugar, al integrarse la minoría que perdió la interna contra Donda. Céparo participó de la interna del massismo de aquellas PASO 2015 de San Benito dentro de la propuesta de Aníbal González, finalmente derrotado.

Donda compitió y fue electo dentro del Frente Renovador, pero al poco tiempo migró a Cambiemos y luego directamente se alistó en el PRO.

El otro de los procesados señalados este martes en su confesión por “Titi” Celis, José Marcial Caballero, apodado “Paraguayo”, fue empleado municipal de San Benito hasta poco antes de caer detenido en el operativo policial que interceptó la narcoavioneta en 2017. También habría participado de la campaña electoral 2015 con Donda, aunque el intendente lo negó.

Donda con "El Paraguayo" Caballero: el intendente negó que la foto fue en campaña (archivo)

Cuando estalló el escándalo narco, el intendente de San Benito rechazó los vínculos y se desligó de los hechos y de los detenidos. Aseguró que Céparo “no estaba en mi equipo, sino que estaba en la lista de mi competidor Aníbal González” y advirtió que “yo no lo conocía porque no era parte de mi grupo”.

También se distanció de Caballero: “no era colaborador de la campaña. Era empleado municipal y se desempeñaba como maquinista”.

El jefe comunal también dijo entonces que el “Paraguayo” estaba contratado como autónomo, pero luego de denuncias por violencia que realizó su mujer unos seis meses antes de la operación Narcoavioneta “se decidió no contratarlo más y quedó fuera de la comuna”.

“Estoy totalmente tranquilo porque no tengo ninguna vinculación con ellos”, insistió el jefe comunal cuando se descubrió el operativo.

La operación

En su ampliación de indagatoria de este martes, Celis dio detalles de la operatoria conocida como narcoavioneta. Contó al Tribunal que:

· Caballero organizó con gente de Paraguay el traslado de la marihuana. La droga, para la cual se había acordado un precio (dijo no recordar el monto exacto) se había entregado a consignación y se pagaría una vez vendida en el mercado local.

· El kilo de marihuana en la calle en aquellos días habría valido unos dos mil pesos, de los cuales unos 500 pesos serían su ganancia.

· La mercadería iba a ser llevada a su casa por Caballero. De allí saldría a venderla a gente que conocía a través de otras personas (no identificó ni a un grupo ni a otro). Según precisó, ya tenía colocado el total.

Fuente: Informe Digital
“Titi” Celis

Teclas de acceso