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La interna opositora

La votación que partió a Juntos por el Cambio en Diputados y anticipa más tensión de cara a 2023

Fue por el proyecto de fomento a las actividades culturales. Hubo abstenciones, votos en contra y llamativas ausencias.

Durante buena parte de la sesión en Diputados, en Juntos por el Cambio hubo discusiones y negociaciones para evitar divisiones. Con el proyecto de alivio fiscal para monotributistas y autónomos lo consiguieron. Todo el interbloque votó a favor, una coincidencia que quedó confirmada con las últimas modificaciones del oficialismo al texto. Luego llegó el tratamiento de la prórroga por 50 años de las asignaciones específicas para las industrias e instituciones culturales. Ahí el debate levantó temperatura y las diferencias quedaron expuestas.

Otra vez el PRO encarnó una posición más dura que la UCR y la Coalición Cívica, y empujaba votar en contra. Mauricio Macri había bajado esa línea a los referentes y luego a todos los integrantes del bloque, en el inicio de una serie de controversias con el radicalismo, asociado al populismo según la mirada del ex presidente por la figura de Hipólito Yrigoyen y justamente algunas posturas en el Congreso.

En una reunión de bloque, Macri reclamó especialmente diferenciarse de la UCR en las votaciones que incluyeran creación o suba de impuestos, e incluso pidió priorizar la “representación del cambio” a la unidad de Juntos por el Cambio. “Tanto mercado como sea posible y tanto Estado como sea necesario”, respondieron Gerardo Morales y Facundo Manes con la cita al socialdemócrata alemán Willy Brandt.

Entrada la noche del miércoles, el debate por el fomento a las actividades culturales se recalentó en dos planos. En el recinto, actores y referentes que apoyaban el proyecto mantuvieron cruces con diputados del PRO, lo que potenció la intención de los llamados halcones de rechazar la iniciativa. En las gradas estaban Carolina Papaleo, Luisa Kuliok, Víctor Laplace y Juan Palomino, entre otros, que terminaron celebrando la iniciativa para financiar los institutos del cine, la música y el teatro, las bibliotecas populares y la Defensoría del Público.

A su vez, en el hemiciclo y los pasillos, se sucedían las negociaciones entre los legisladores. María Eugenia Vidal, Silvia Lospennato, Hernán Lombardi y Gerardo Milman por el PRO, Mario Negri y Karina Banfi por el radicalismo, Juan Manuel López, Maximiliano Ferraro y Paula Oliveto por la Coalición Cívica acordaron abstenerse. Era una posición que conformaba a la mayoría, aunque generó revuelo en un sector, especialmente del PRO. Las discusiones siguieron, cara a cara y en los chats.

Efecto Milei y quiebre

“Abstenernos es ser tibios, es un acuerdo de status quo. En estos temas hay que defender nuestros valores. Para colmo los actores nos atacaron toda la sesión y los kirchneristas se la pasaron diciendo que Macri fue lo peor que le pasó a la cultura”, se repitió como argumento entre los que pretendían votar en contra. A medida que avanza la cuenta regresiva para la disputa electoral, la tensión aumenta. “Así se hacen un picnic Milei y compañía”, protestó uno de los “halcones”.

“Ellos ya tenían el número para aprobar el proyecto, la cuestión era nuestro mensaje. ¿Cómo vamos a estar en contra de las bibliotecas populares y los que genuinamente tienen vocación artística y merecen oportunidades de desarrollarlas? Lo que había que hacer era redefinir el uso de esos presupuestos”, contrapuso un referente de la UCR, en sintonía con la Coalición Cívica.

La propuesta de Juntos por el Cambio en minoría, defendida por Lombardi en el recinto, impulsaba una prórroga de ocho años en lugar de 50 y un límite de 10% para los gastos de personal de las instituciones. Pero el Frente de Todos avanzó con su texto y dejó en un dilema a la coalición opositora.

Al final el tablero marcó 92 abstenciones, todas de Juntos por el Cambio. Fernando Iglesias y Francisco Sánchez, ambos del PRO, votaron en contra con los liberales José Luis Espert, Carolina Píparo y Victoria Villarruel. Milei faltó. El malestar también quedó de manifiesto con los 22 ausentes del interbloque. Algunos por otros motivos (como Cristian Ritondo, que regresaba de Estados Unidos), aunque muchos para no dejar registro de su posición.

Entre las bancas vacías estaban las de Ricardo López Murphy, Diego Santilli, Rogelio Frigerio, Federico Angelini, Omar de Marchi, Alvaro González, Claudio Poggi, Laura Rodríguez Machado y Margarita Stolbizer. No todos los que se levantaron pedían votar en contra. También hubo quienes se molestaron por no avalar el proyecto, remarcaron desde la Coalición Cívica. “Fue un problema del bloque del PRO. Queríamos mostrar una posición unánime”, pasaron factura los radicales. Otro capítulo de una discusión que escala en la previa de la confrontación electoral.

Fuente: clarin.com
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