Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido
#CHARLASDEPASILLO

“Las heces de la Comandancia y los cablecitos violentos”

Como en la reveladora novela de George Orwell (1.945) “Rebelión en la Granja”, el tema de esta columna será el abuso de poder, y cómo este corrompe a los que lo poseen, donde muy especialmente los cerdos de la novela, en espejo con los de la Comandancia General, usan su poder para manipular y engañar a los otros animales y afianzar su dominio sobre ellos.

Hace unos días, en la soledad ontológica de una excepcionalmente tórrida siesta Paranaense, Ojo de vidrio se encuentra ocasionalmente con Perro Marrón y Perro Zarco en la Placita Sáenz Peña y de modo espontáneo inician un diálogo profundo que, a la vez, despertó en los tres personajes una enorme desazón pero una inconmovible y unánime conclusión: la Comandancia General se ha convertido en una fábrica de heces y algunos cablecitos (apodo con el que se identifica a los dependientes del Comandante, a quien no pocos apodan Cable de Plancha), hacen de las suyas con cada vez mayor regularidad.

Después de los saludos de rigor y de juramentar con pomposa formalidad, que nadie de la Comandancia tiene vínculo comercial ni de ninguna naturaleza con PO, comenzaron el fecundo diálogo a través del cual intercambiaron información permitida, no aquella cuya divulgación está procesalmente prohibida, pues de ella se encarga “Dragoneante” o “Sigfrid”, director del Boletín Oficial Judicial (BOJ).

Según Ojo de vidrio, citando como fuente directa a Juan Dolo y a Úrsula Imputación Objetiva, en la ciudad de Nogoyá hace unos días se armó un despelote de novela, en el que el protagonista de la trágica saga es un “Fiscal Auxiliar Interino Temporario Suplente”, que aterriza en esa jurisdicción luego de haber obtenido cómodamente el lugar 15 en el orden de méritos del concurso rendido ante el CM (donde competían 15 postulantes). Cuentan que este “cablecito” fue denunciado por una joven abogada de esa localidad por haber sido víctima directa de varios delitos cometidos por el fiscal, en un contexto de violencia de género, lo que motivó de parte de las autoridades judiciales de la localidad, la adopción de medidas de restricción para el violento alguacil y el pedido de la apertura de una investigación penal Preparatoria dispuesta por el Sr. Juez de Garantías que, en ese momento, subrogaba a la jueza de familia que había dispuesto las medidas de protección para la víctima.

Hasta aquí todo bien y nada anormal que no sea el espantoso, impúdico, execrable, vergonzoso y violento comportamiento del machirulo “fiscal auxiliar interino temporario suplente”.

De todos modos, las heces de la Comandancia General no tardaron en aparecer y esparcir por doquier su penetrante olor a impunidad y asco existencial: rápidamente, sin perder un segundo y para evitar que el escándalo se produjera, los alemanes cerraron filas y se dieron una estratagema que evitara meter al violento cablecito en un proceso penal por varios delitos cometidos en un contexto de violencia de género y, a la par, que se le secuestrara el celular al fiscal acosador, en el que podrían encontrarse con contenidos que dejarían muy mal parado al alguacil caza monjas de clausura. Esgrimiéndose argumentos baladíes y de ningún valor convictivo, cargando de frases de ocasión que llenaran los vacíos de la sinrazón y la falta de vergüenza de “Cable de Plancha” y Cablecitos, se decide cerrar la cuestión y mandarla al archivo. Esta desopilante y arbitraria actitud de la Comandancia General, ejecutada en forma mediata por un Fiscal Coordinador (Malga Tal-Vez) reeditando la teoría del “hombre de atrás” (adelante el Alguacil Árabe y atrás, el Comandante Mayor), al día de la fecha y gracias a que todavía queda gente con dignidad y coraje, se encuentra apelada, a la espera de una resolución favorable que no consagre un vomitivo acto de impunidad y antirrepublicano como el ensayado por el Comandante Mayor en favor del fiscal Auxiliar Transitorio Interino Suplente, apadrinado por Penélope Glamour, pareja del Comandante Mayor. Propios y extraños apuestan que de la misma forma que “Pie Grande” se puso a disposición de la Comandancia ante el oportuno y justo reproche de la Sala Penal relativa a actos de violencia policial, lo hará para salvar la ropa del violento fiscal apodado Popularmente “auto de gitano”. En los días subsiguientes se avecinan muy fuertes reclamos de colectivos feministas, organizaciones de Derechos Humanos y del propio Colegio de Abogados de E. Rios, en repudio a la Cómplice y deslucida actuación (tapa-caca) de la Comandancia Mayor. Incluso se han sumado voces muy críticas desde el interior del propio Poder Judicial y desde el grupo de fiscales díscolos, que cada día suma más integrantes, producto del descontento y pérdida de confianza en sus responsables máximos. Esta deleznable acción del fiscal de Nogoyá- afirma ojo de vidrio- no puede quedar impune, sino que debe ser castigada y el responsable separado inmediatamente del cargo. Perro Marrón y Perro Zarco asintieron en forma categórica. Y un viejo Alemán que suele hacer sus caminatas por esa Plaza, don Otto Schneider, agregó con tono sentencia inapelable: “Beschwerden sind nicht unbergründet. Sie müssen dafür bezahlen” (Los agravios no son gratuitos. Se debe pagar por ellos). Esa frase quedó como flotando en el aire, mientras sin decir una sola palabra, dando a entender que todo estaba dicho, los tres amigos se separaron y cada uno se fue a su casa a continuar con la cuarentena. Mientras tanto, decenas de niñas y niños jugaban entre los caminos de piedrecitas de esa hermosa plaza de calles Carbó, Irigoyen, Villaguay e Illia. Cuando los tres ya habían abandonado el lugar, un destartalado camioncito de publicidad ambulante repetía sin cesar y con una monotonía molesta y disruptiva: “Vecinos de Paraná, soy la Lugarteniente y no tengo relación comercial alguna con P.O....”.

Fuente: RADIO LA VOZ 901
#CHARLASDEPASILLO

Teclas de acceso