Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido
Exportaciones y nuevas marcas

Los planes de La Serenísima para crecer a pesar de la caída del consumo

En el mismo año de su 90º aniversario, la compañía Mastellone Hermanos, los dueños de la marca La Serenísima, atraviesa el desafío de crecer en un contexto de caída general de consumo —más acentuada en el rubro de los lácteos— y un mercado local cuya producción de leche se mantiene casi en los mismos niveles desde hace 20 años.

Además, es un momento de cambio en el mapa de la industria. La salida de SanCor del mercado dejó una producción de casi 2 millones de litros diarios que comenzó a ser captada por otras empresas como la canadiense Saputo (que comercializa la marca La Paulina) y las locales Tregar, Illolay y Verónica, que fueron creciendo en participación.

La estrategia de la compañía alimenticia fundada por la familia Mastellone es salir a buscar nuevos mercados para exportar sus productos, pero no solo con leche en polvo —que es ahora su principal exportación—, sino con otro tipo de productos más elaborados. El año pasado, exportaron por USD 112 millones. La empresa ya vende a Paraguay, Bolivia y Uruguay y cuenta con producción en Brasil, pero planea llegar a Chile y Perú en los próximos años.

"El mercado interno es muy maduro. Y para el crecimiento de la industria y de la empresa estamos pensando en el exterior. Actualmente el 85% se destina al mercado interno y el 15% se exporta y de acá a 10 años queremos cambiar esa proporción", explicó Alejandro Castelli, gerente de Comunicaciones y servicios de Marketing.

En la primera parte del año, la caída del consumo masivo general rondó el 8% pero en el caso de los productos lácteos la baja fue mayor: 12 por ciento. "En nuestro caso, la caída que tuvimos fue menor, del 3%. Para el segundo semestre esperamos estar más estabilizados", señaló Castelli.

La empresa comenzó a comercializar este año la marca La Martona —una antigua marca reflotada luego de varias décadas— en el marco del programa de Precios Esenciales del Gobierno, con el compromiso de mantenerse congelados por seis meses. Reemplazó así a La Armonía. "Seguimos abasteciendo al mercado con 240.000 litros por día, lo que se había acordado", destacó el ejecutivo.

Pero aunque no brindaron más detalles, entre los planes de la compañía se encuentra lanzar nuevas segundas marcas en lo que resta del año y productos segmentados dentro de cada categoría. Además, luego de una inversión de USD 20 millones en una línea de envasado en su planta de General Rodríguez, a fines de agosto estarán en el mercado con un nuevo formato de botella de leche PET más económico para leche fresca y, más adelante, para larga vida.

Este año, la compañía también cambió su composición de accionistas: Arcor y su subsidiaria Bagley —que ingresaron en la empresa en 2015— ampliaron su participación que ya alcanza al 43 por ciento.

Mastellone Hermanos procesa diariamente unos 3,4 millones de litros de leche, una cifra que en otras épocas llegó a estar casi en 5 millones de litros. "La producción nacional de leche está estancada en los 10.500 millones de litros diarios desde hace 20 años. La rentabilidad de los productores, de los tambos, es muy irregular. Ahora se recuperó algo de rentabilidad, pero se viene de un año que fue muy malo, con escasez de leche, lo que impactó en el precio", explicó Gustavo de la Vega, director de Compra de Materia Prima de la compañía.

Entre 2015 y 2018, la producción local de leche cayó un 12%, de 12.060 litros diarios a 10.600 millones, mientras que a nivel global creció un 4,2%. Mastellone Hermanos es el principal comprador del mercado, con un 12% del total, seguido de cerca por Saputo.

En el primer semestre del año, la cantidad de leche que recibió la compañía para procesar en sus plantas cayó un 10%, como consecuencia de varios factores (entre ellos, devaluación, crisis económica y vacas sin buenas reservas por la sequía) pero las condiciones fueron mejorando y en los últimos tres meses se volvieron a acercar a los valores de 2018, según detalló De la Vega durante un encuentro con periodistas. "En la segunda parte del año, vamos a estar por arriba del 2018", señaló.

La compañía tuvo el año pasado una facturación de USD 900 millones y esperan un número similar para el cierre de este año. Cuentan con 6 plantas clasificadores y 9 plantas productoras —la mayor parte en la provincia de Buenos Aires— y emplea a unas 3.500 personas.

Fuente: RADIO LA VOZ.
Exportaciones y nuevas marcas

Teclas de acceso