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EL CHANGUI-CHANTA

Mitomano de Nogoyá denunció al cura Benavídez por acoso sexual

Sanchez conocido en la localidad de Nogoyá luego que meses atrás inventar una fabulosa historia de haber encontrado un maletín con 500 mil dolares denunció que el Cura Benavidez le dio $1.000 a cambio de que le realizara masajes, en un acuerdo al que habrían llegado por la promesa de darle un trabajo como ordenanza en una escuela.

Es la primera denuncia judicial contra el sacerdote Carlos Benavídez, apartado de su función de párroco de San Ramón Nonato, de Nogoyá, por decisión del arzobispo Juan Alberto Puiggari por los escándalos sexuales en los que se vio involucrado, provino de José Sánchez, el changarín que se hizo conocido con la fábula del hallazgo de un maletín con 500 mil dólares que devolvió a su dueño sin pedir nada a cambio.

Días después se supo que el maletín nunca existió -tampoco el empresario que dijo que lo había olvidado en la calle- y Sánchez se vio envuelto en una denuncia por estafa presentada por el abogado Juan Orlandi.

Benavidez fue apartado de su función de párroco en San Ramón Nonato por “conductas inapropiadas”. La disposición, resuelta por Puiggari, se materializó el lunes 10 de junio, aunque oficialmente la Iglesia de Paraná no dijo nada al respecto. La ida del cura se dio en medio de la viralización de audios y chats privados que darían cuenta de contactos del sacerdote con hombres a quienes pagaba por sexo, el modus operandi del sacerdote viene de lejos: un exseminarista relató los acosos que soportó a finales de la década de 1990 en la parroquia Nuestra Señora de Luján, de Paraná, de parte de Benavídez, y el ofrecimiento de dólares que le hizo a cambio de sexo.

El changarín aportó en su denuncia un dato: dijo que en febrero fue donde el sacerdote para pedirle ayuda para encontrar un trabajo. Le pidió, explicó, que evaluara la posibilidad de contratarlo como ordenanza en el Instituto San Francisco, que depende de la parroquia San Ramón, y que esa vez el cura le solicitó que presentara un currículum. Pasó el tiempo, no tuvo novedades, y entonces decidió ir a la casa parroquial y consultarle a Benavídez qué había pasado. Fue entonces cuando, en un encuentro en la habitación del sacerdote, éste le pregunta si sabía hacer masajes. Sánchez dijo que no, pero la charla siguió y derivó en un acuerdo: le haría masajes al sacerdote a cambio de $1.000. Eso hizo, aunque también contó haber tenido sexo con el cura.

La relación continuó, aunque el trabajo en la escuela nunca se concretó. El changarín dijo que eventualmente se encontraba con el sacerdote y que éste le entregaba “mercadería”, y que sólo una segunda vez le hizo un aporte de $300, aunque sólo para comprar carne.

La denuncia del changarín se dio después de que el caso del cura del escándalo se mediatizara, y tras haber atravesado una trámite judicial complicado. Sánchez fue denunciado por quien fuera su abogado defensor, Juan Orlandi, secretario técnico del Hospital San Blas, de Nogoyá. Orlandi refiere haberle prestado $30 mil que nunca pudo recuperar. Lo denunció en Tribunales y Sánchez fue imputado por estafa. El jueves 13 hubo una audiencia en la que se lo anotició de su situación procesal, y en medio le fue secuestrada una moto que había adquirido, se supone, con el dinero que le prestó Orladi.

Sin embargo, la moto le fue devuelta, y a pedido de la defensora oficial, Andrea Cavagna, fue puesta en custodia de la esposa del changarín, Paola Lescano, medida refrendada por el juez de Garantías, Gustavo Acosta.

Fuente: RADIO LA VOZ
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