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RELATO EN PRIMERA PERSONA

"No nos cuidaron"

Maria Ines Vicario, estuvo en comunicación con Radio La Voz y contó la horrible situación que atravesó y atraviesa debido a que se contagió de Coronavirus en una clínica privada de la ciudad de Paraná.

Nosotros el 24 de Julio tuvimos una experiencia y ahí empezó la odisea familiar. Se cae mi suegra, nos avisan que se cae, ella vivía en frente al hospital San Martín como era una persona adulto mayor; me llama y me dice ‘María Inés me caí pueden venir?’.

Fuimos, estaba la puerta cerrada del lado de adentro, tuvimos que llamar un cerrajero y todo lo que lleva tener una persona mayor en un departamento, una señora más allá de la enfermedad base que tenía, muy controlada por sus médicos y muy cuidada todo el tiempo.

La señora tenía un servicio médico de urgencia que ella pagaba, a partir de ahí los mismos médicos de ese servicio de urgencia no conseguían camas ni en el sanatorio privado; tanto en el Sanatorio La Entrerriana como en la otra clínica, que son las únicas dos privadas que te pueden asistir a una persona de esa edad. Entonces decidieron internarla por unas horas en el Hospital San Martín, entramos por la parte de urgencias al hospital, aparece un médico que es traumatólogo y dice ‘yo voy a hacer los trámites para internarla en la parte privada porque esta señora tiene Iosper’ y nos pareció correcto. Ella se cayó supongamos a las 13.30 y a las 10 de la noche recién conseguimos una cama en el Sanatorio La Entrerriana, estábamos afuera en el sanatorio, obviamente también estuvimos afuera en el Hospital San Martín nos dijeron que los trámites se estaban haciendo, que la señora había tenido una fractura de cadera y que iba a ser operada; todo eso pasó el 24 de Julio a las 10 de la noche.

Cuando llegamos, le dan la habitación, era una pocilga de 3x3; una separación de un metro entre cada cama donde había otra señora con un familiar, mi suegra y en ese instante nosotros. Yo le comento a Mario ‘esta habitación no es para tu mamá’, lo que quiero decir, no me malinterpreten, es que los afiliados del Iosper o cualquier persona que tenga una mutual merece estar mínimamente bien; acompañado por sus familiares y mínimamente bien. En el Sanatorio La Entrerriana parece que acostumbran a poner en una habitación donde se pone un paciente, poner dos; pasamos a ser números.

La señora de al lado se puso a charlar, mi suegra una persona muy charlatana, muy chispita a pesar de sus 93 años se sentía perfecta, lo único que le dolía obviamente era la cadera; se puso a charlar con la señora de al lado, no sé qué problema o dolencia tenía, estomacal y a los dos días le dan el alta. Como están a cama caliente, cae una chica muy jovencita de unos 45 años más o menos con el marido y le comenta a Mario que ella había tenido Covid en Mayo pero que la habían internado de nuevo porque seguía sintiendo los malestares pero los médicos del sanatorio no le encontraban qué era lo que le pasaba, entonces le pedía al marido que la llevara al Sanatorio Adventista del Plata mientras tanto estaba ahí. Todo esto fue el viernes, nosotros contratamos dos cuidadoras para su mamá porque nos habían dicho que teníamos que ir a darle solamente el almuerzo y la cena, para tranquilizar un poco la situación y no cargarnos de tanto estrés pusimos a dos personas muy conocidas de la familia.

Pasó una semana la señora en un lapso que no le hicieron absolutamente nada porque como estaba anticuagulada había que hacer un tratamiento previo, decidieron operarla el sábado pasado. La operaron, en vez de llevarla a Terapia Intensiva, la operación fue a las 10.30 de la mañana y terminó como la 1.30 de la tarde; ese sábado fuimos al sanatorio y le dije ‘Vos cómo te sentís Elena? -Sí estoy bien, lo único que estoy un poco asustada’ me dijo, ya la habían preparado para la operación, la sacan de esa pocilga en la cual la habían puesto y Mario –el hijo-, va a hablar con la gerente y le dice ‘yo después de la operación quiero que la pongan en una habitación más cómoda, donde esté más cómoda la paciente y el familiar’. Bueno sí sí, la cosa es que había que pagar 4.500 pesos previo por ser habitaciones especiales, por día; arregló eso, no hubo ningún drama. Aparece la operación, después de la operación la llevan a la habitación, aparece la médica de guardia, una médica muy jovencita; y le pregunté nuevamente cómo se sentía, estaba boleada por la anestesia de una operación. En la habitación más cómoda, sin paquetería porque acá en Paraná eso no existe, conozco las habitaciones de todos los sanatorios y si hay habitaciones más o menos cómodas son las de la Clínica Modelo que hay que sacarse el sombrero porque así sí hay buenas habitaciones, en Sanatorio La Entrerriana no existe eso.

La señora empieza a no subir la presión, no sabemos qué pasa, problemas médicos que hablan entre ellos, la Dra. lo llama al médico cardiólogo, la médica clínica nos dice ‘la vamos a trasladar a terapia intensiva’. Viene el jefe de cardiología del sanatorio y le dice delante nuestro ‘chiquita, ¿por qué la querés trasladar vos? – No porque no podemos levantar los parámetros y bla bla bla’ todo en los términos que hablan ellos. ‘La vamos a levantar acá en la habitación n° 58, y ahí empezó ella a quejarse, por la operación pensábamos nosotros, Mario se queda a dormir ese sábado a dormir con la madre. Yo me vengo a mi casa, al otro día –domingo- a la mañana le digo ‘Mario cómo pasó la noche tu mamá?’ y me dice se quejó toda la noche, y la fueron a ver? Sí hicieron una ronda pero son ellos los que deciden.

Al mediodía aparece un médico grande también del sanatorio, con la médica y dice ‘la vamos a hisopar a tu mamá’. Primero Mario medio que se resistió y preguntó por qué, entonces la hisoparon a la tarde nos dieron el resultado de ese mismo domingo y vino ese mismo doctor y nos dice ‘ya salen de la habitación los dos, quedan aislados mañana se van a tener que hacer un hisopado porque a Elena le dio positivo’. Se estaba muriendo, a todo esto, la doctora nos había dicho que estaba en estado crítico y entró en agonía; le vamos a poner un poco de morfina cosa que no sufra bla bla bla..

Hicieron todo eso, a nosotros nos sacaron rajando de la habitación, estuvimos en la entrada del sanatorio, en ese instante llega Silvia y dice ‘mañana a la mañana vayan a lo del Dr. Nanni que se van a hacer el hisopado’ y a mí se me sale ‘mañana tengo turno para hacer la jubilación’ y me contesta ‘no importa!! Te vas bien temprano y después vas a hacer la jubilación’. Y si yo estaba infectada cómo me iba a ir a la ANSES a hacer un trámite así, quiero creer que no se dio cuenta de lo que dijo… Al otro día vamos a hacernos el hisopado nosotros dos más las dos cuidadoras, que les tuvimos que avisar, vamos a Nanni y nos dieron el resultado el martes a las 4 de la tarde con usuario y contraseña, tenes que ingresar a la página del laboratorio y te ponen todo. Cuando empiezo a leer el mío me sale ‘no positivo’, estaba re contenta, empecé a llamar a mis hijos ‘che me dio no positivo’; en ese momento me llama Silvia y me dice ‘María Inés a vos te salió positivo’ y le digo ‘no Silvia, estoy leyendo no positivo acá’… Me dice que renueve la página, renuevo la página y le habían puesto el no, cuidado con eso. Pensé que me había equivocado yo al leer y resulta que no porque lo mismo le había pasado a la cuidadora que no tiene nada que ver conmigo, en el mismo momento. Osea que hubo un error de tipeo tal vez en la computadora, bue… Lo llaman del laboratorio a Mario y le dicen que sí había sido un error. Yo estaba sumamente asustada, ‘y ahora qué hago?’ le digo a Silvia, y me contesta ‘no te preocupes sabes cuánta cantidad de gente hay con tu problema en sus domicilios?’.

Me mandaron a casa, no empecé a sentir ningún tipo de malestar nada, no me faltaba el apetito ni los aromas, todo normal; lo que sí noto hoy por ejemplo como que tengo afectadas las vías respiratorias. Ayer fue como un simple resfriado, en mi vida me enfermé de nada, y hoy noto como que tengo cansada un poco la parte respiratoria pero nada del otro mundo. Me empezaron a llamar del Ministerio de Salud de la provincia para sacar los datos, eso fue al principio ayer el médico que me monitorea a través del teléfono, ni siquiera me preguntó y yo tengo el whatsapp de él, estamos conectados a través de eso pero me parece que no corresponde que yo llame; corresponde que me llame el doctor. Porque son los facultativos y los que supuestamente están monitoreando la situación, por suerte nosotros tenemos hijos que los podemos molestar y decir ‘che tráigannos algo del supermercado’ o algo por el estilo, ayer quise hacer quizás un poquito de fiebre pero lo único que podes tomar para bajarlo es paracetamol no hay otra, no te recetan absolutamente nada. Y yo puedo decirle al médico cualquier cosa pero si él no me mira, no me mira la piel, los ojos, telefónicamente no se detecta qué es lo que tiene el paciente. Estoy en aislamiento en mi casa, con mi marido, estamos aislados pero crees que alguien del ministerio vino golpeó la puerta y dijo ‘che necesitan algo? Verduras?’.

Yo no me sentí cuidada en el sanatorio, porque lo que tendrían que haber hecho cuando aparece la paciente, que viene de otro lado, la hubieran tenido que testear ahí. Entra una señora de 90 y pico de años, dejarla en la guardia, hacerle el test y ver si viene contaminada o no; mi suegra se contaminó ahí. Después Mario le pregunta, viene un enfermero que le pide ayuda para dar vuelta a la mamá y le dice ‘no tenes otro compañero que te pueda ayudar? Yo no puedo’, y le contesta ‘tenemos cinco compañeros fuera de juego porque están contaminados’. Un chico de administración también fuera de juego porque está contaminado, entonces algo está sucediendo. Con respecto a la sangre, le pasaron dos transfusiones a mi suegra y después nos comentó un médico que le comentó otro médico que trabaja en ese sanatorio que los técnicos que trabajan en el sanatorio estaban contaminados también.

El foco infeccioso está ahí adentro. Yo que me cuidé 120 días, no me sentí cuidada en el sanatorio porque mucho protocolo, mucho bolazo de tirarse alcohol por todos lados, cuando entras tomarte la temperatura con pelotudeces que compraron, con esos aparatos chinos; todo boludeces y no nos cuidan.

Otra cosa, yo tengo mi fe, me crie en colegios religiosos pero; quizás voy a enojar a varios, pero no permitan que los curas anden de habitación en habitación dando la extrema unción, si vos sos una buena persona, si te vas a ir al cielo, al infierno donde miércoles nos vamos a ir pero en este momento de pandemia nos tenemos que cuidar todos. Eso de dar la extremaunción para irse en paz, no, te vas a ir en paz si sos una buena persona si sos una mierda cuando te moris vas a seguir igual. Se lo dije al cura cuando vino, usted fue a dar la extremaunción con qué autoridad entró a la habitación de mi suegra? Bueno hágase el estudio señor porque yo me contagié.

Mi suegra se murió el martes pasado, la acompaño una nieta. Una sola nieta la pudo acompañar, y encima hacer los trámites, mi suegra se murió. Estoy esperando que llame alguien del ministerio que me digan ‘che cómo estás? Te moriste? Qué onda? Como es lo tuyo? Qué pasó?’ . Lo mio por suerte es leve, tengo buenas defensas que se yo, estaré bien alimentada no sé pero tengo muy buena energía.

Pero por favor, ¿cómo se combate esto? Cuidándonos todos, no se acerquen a los hospitales o a los sanatorios si no es necesario. En el caso de mi suegra bueno, se cayó, no había otro método porque se quebró la cadera y quizás era su manera de partir hacia la eternidad. Nosotros nos súper cuidamos, no salíamos, hacíamos las compras acá nomás. Ahora tengo que pedirle a una vecina que por favor me compre las cosas.

Esa es otra, le pido por favor a la secretaría de salud ‘quién me asiste ahora con la comida?’ ‘-Y no, usá la tarjeta, tenes Coto cerca’. ¿Cómo pueden manejar mi tarjeta? Primero no tengo que por qué explicarle si uso o no uso tarjeta, si la tengo o no la tengo porque es algo muy personal. La mayoría de las personas mayores nos manejamos con dinero, y encima tenes que pagar el motomandado; hasta el bolsillo nos tocan.

Lo que yo siento es que en el sanatorio La Entrerriana no nos cuidaron. Los curas, que traten de hacer menos rejuntada… Si sos buena persona te vas a ir bien a donde sea y se terminó.

¿Sabes cómo terminó mi suegra? Es duro lo que voy a decir, y Mario le preguntó al médico en medio del dolor de una mamá que estaba sumamente cuidada; ‘y ahora doctor qué va a pasar con mi mamá? –La van a poner en una bolsa negra, la sacan y se terminó. –Y nosotros no podemos acompañar? – No porque ustedes están aislados y en el cementerio no se puede entrar’. Es muy duro eso para una familia, para los hijos que la cuidaban un montón y ella se re cuidaba. Entrar con una fractura de cadera y en la partida de defunción dice ‘neumonía por covid’, jamás en su vida había tenido neumonía, neumonía por covid.

Ella vivía sola porque era autoválida, hace tres meses teníamos solamente contacto telefónica. Son departamentos donde ella vivía en un piso alto y cuatro vecinos estaban permanentemente en contacto con ella, era una viejita muy querida, simpática, muy querida. Una noche vino una enfermera y la retó porque hablaba hasta por los codos, le dijo ‘Elena la otra paciente quiere dormir’; ella estaba orgullosa de que sus hijos eran Pepe Payaso y Ratontito. Que eran su orgullo… Y cuando nos dijeron que había entrado en agonía, yo sabía que el papá de Mario que era pianista le tocaba ‘sueño de amor’ y le ponía todo por el celular.. Videos de sus nietos, y le ponía música para que se vaya en paz, todo esto antes que nos dijeran que tenía Covid… Hice, hicimos todo lo posible para que ella se fuera bien, en paz.

No supimos más nada después que nos sacaron de la habitación, nos dijeron que nos iban a llamar cuando sea el desenlace.. Pasaron dos días y el martes nos llamaron.

Fuente: RADIO LA VOZ.
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