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LAS VARAS DISTINTAS DE LA JUSTICIA ENTRERRIANA

Para Allende sí, para Urribarri no

El diputado y dirigente de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN), José Ángel Allende, seguirá con medidas restrictivas respecto de la ministra de Salud, Sonia Velázquez, hasta el 12 de diciembre, cuando culmine el mandato legislativo en la Cámara Baja. Allende estuvo en la audiencia que se llevó a cabo de este viernes ante el juez de Garantías Nº 4, Mauricio Mayer. Allí, el magistrado coincidió con la defensa del diputado saliente, que sostiene la imposibilidad de avanzar en una indagatoria mientras mantenga la banca legislativa. Todo ocurrió en el marco de la denuncia por hostigamiento que presentó la titular de la cartera sanitaria, en octubre de 2018.

Por ahora, nada cambia para el diputado Allende. Este viernes estuvo antes de las 8.30, sentado al final del pasillo, en el ala izquierda de tribunales. Su abogado defensor, Julio Federik, se retrasó unos minutos. Tuvo que ser contactado por el propio representante de la Unidad Especializada en Abuso Sexual y Violencia de Género, Leandro Dato, para saber si efectivamente alguien concurriría a acompañar al denunciado. Finalmente, Federik llegó unos 40 minutos después del horario acordado y la audiencia comenzó.

“Venimos puntualmente a pedir una prórroga de las medidas restrictivas que se impusieron oportunamente, hasta el 12 de diciembre, fecha en que se vencen los fueros del diputado. Las medidas pedidas fueron dos: la prohibición de que el diputado mantenga cualquier tipo de contacto físico con la denunciante Sonia Velázquez; y la prohibición de que el diputado realice cualquier tipo de acto violento por sí o por interpósita persona en contra de la denunciante. La medida está dirigida a Allende y cualquier persona relacionada a él, en razón de que la posición de él es más potente y que es más vulnerable la situación de la ministra”, explicó el fiscal y agregó: “Es necesario una mínima medida del amplio espectro que se podría solicitar, hasta que se recepcione la declaración de imputado”.

Específicamente sobre ese punto, Dato señaló que se produjo “un hecho nuevo” en el acontecer de la causa, debido a que Allende fue citado a indagatoria en febrero pero se excusó de asistir alegando el amparo en los fueros legislativos.

En cambio el defensor, Julio Federik rechazó esa postura y aseguró que la gracia de los fueros legislativos es el mismo “ejercicio del derecho constitucional”. “Las convenciones constituyentes señalan los derechos y garantías y prerrogativas que corresponden a su función. Las restricciones se cumplen y de antemano estamos de acuerdo, no tenemos queja. Pero mientras los fueros lo acompañen, no puede presentar declaración de imputado. Y eso no es un fundamento para pedir una ampliación de las restricciones”, consideró el defensor.

Para Allende sí, para Urribarri y Báez no

El 12 de diciembre vencen los fueros que amparan a los legisladores que no renovarán mandato en las próximas elecciones. El juez Mayer decidió prorrogar las medidas restrictivas de Allende y convalidó aguardar hasta el final del mandato. “No es materia de controversia una prerrogativa constitucional. No se ha cuestionado el plazo que corre hasta el 12 de diciembre. Por eso resuelvo imponer las restricciones preventivas: la prohibición del contacto físico y la prohibición de ejercer actos violentos, molestos o perturbadores por sí o por interpósita persona en referencia a quien aparece como víctima”, definió Mayer.

De ese modo, la denuncia quedará sin movimientos hasta que se termine el mandato legislativo. Allende no podrá ser indagado hasta diciembre por la denuncia que presentó la ministra de Salud, Sonia Velázquez.

No ocurrió lo mismo con las indagatorias del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Urribarri, y con el legislador Pedro Báez. Ambos fueron indagados en distintas causas, procesados e incluso se elevaron los expedientes a juicio oral. A pesar de los fueros parlamentarios. La vara se aplica distinto, según el caso.

La denuncia de Velázquez

En octubre de 2018, la ministra de Salud Sonia Velázquez denunció por hostigamiento al diputado José Ángel Allende. Lo hizo luego de un acto político en el Sindicato de Empleados de Comercio de Entre Ríos. A ese lugar estaba convocado todo el Gabinete provincial por parte del gobernador Gustavo Bordet.

Velázquez estaba en el lugar, sentada junto a otros funcionarios y funcionarias cuando Allende llegó y comenzó a saludar uno por uno. En un momento se acercó a la ministra y le dijo: “No mires para otro lado. Che, saludame”. Y le insistió: “Te estoy hablando”. Velázquez lo saludó y el legislador y secretario general de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) le dijo, en dos oportunidades: “Cuándo nos vamos a sentar a arreglar vos y yo”. Velázquez le respondió que “no tenía nada que arreglar” con él y Allende le retrucó: “Por qué no te vas un poco a la mierda”.

En ese momento, la ministra de Gobierno Rosario Romero le pidió un poco de calma al legislador y le señaló que no era el momento ni el lugar para instancias de ese tipo, tras lo cual se retiró del lugar.

Velázquez relató, además, que venía sufriendo situaciones de violencia de parte de Allende desde el comienzo de su gestión y que, incluso, dijo que de ello pueden informar varios de sus allegados.

Recordó ante el fiscal Dato que, en Casa de Gobierno, en su despacho, en el mes de abril de 2018, el diputado del PJ llegó una noche, a eso de las 20, y pidió hablar con ella. “Sonia son cinco minutos, no te vamos a robar más tiempo”, le manifestó de entrada, acompañado de otra dirigente de UPCN y le acotó: “Lo de Diamante no da para más. Quiero que eches a la directora. Te ordeno que eches a la directora”, enfatizó, en referencia a Noelia Trossero, a quien varios representantes del gremio estatal profirieron amenazas y ello derivó en un juicio que tendrá sentencia la semana próxima.

El año pasado, se dieron detalles de la denuncia. Se contó que Velázquez le respondió a Allende que no había motivos para relevarla del cargo a la mencionada directora y que nadie le iba a exigir tal instancia, salvo el gobernador. “Te lo ordeno”, reiteró Allende. Velázquez le respondió: “Sólo me ordena el gobernador”.

De acuerdo a la denuncia de la ministra, Allende se enfureció y empezó a decirle “vos sabés quién soy”, “no me atendés el teléfono” y “yo fui el presidente de la Cámara de Diputados”. En esa reacción, Allende no dudó en criticar duramente la gestión en Salud, reprochar los nombramientos en el área y le lanzó una dura advertencia si “tocaba” a la coordinadora de Salud del departamento Nogoya. “Te prendemos fuego”, le espetó.

Velázquez dijo además, en su denuncia, que la conversación derivó en “agresiones verbales y amenazas”, por lo cual optó por levantarse y los invitó a retirarse del despacho, porque “en esos términos no podíamos seguir conversando".

La ministra también denunció otro episodio en el Hospital San Blas de Nogoyá, el último 10 de octubre, cuando había concurrido a entregar aportes y una ambulancia. Reveló que Allende comenzó a proferir gritos cuando ella comenzó a decir unas palabras ante los presentes y empezó a moverse en el hospital en actitud intimidatoria. La alta funcionaria acotó, además, que si bien Allende no participó formalmente del acto, pese a que había sido invitado, decía todo el tiempo, a viva voz, que él no estaba allí “para hacer bulto”.

Velázquez le describió al fiscal que se sintió “una vez más, angustiada, porque era una actividad institucional importante para la comunidad de Nogoyá y Allende con su actitud molestaba e incomodaba a todos los presentes. Es más -dijo la ministra-, se quedó hasta el final del acto. Fue una situación desagradable para mí, los que me acompañaban y los presentes”, agregó.

La ministra aseguró también que “todo este hostigamiento, agresiones permanentes y pedidos por mi gestión fueron repetidos también por Allende - vía mensajes de texto y llamados-, los cuales he hecho saber a funcionarios que trabajan conmigo y, por ende, decidí bloquearlo aproximadamente en fecha 29 de agosto”.

“Soy consciente del significado de esta denuncia, pero este último hecho, el del miércoles, colmó todas las formas y actitudes que se pueden tener. Son intolerables, son degradantes y contradicen el espíritu con el que asumí la función. Las políticas en violencia de género constituyen una política que trabajamos y promovemos”, afirmó finalmente la funcionaria provincial.

Fuente: ANÁLISIS DIGITAL
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