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NARCOTRÁFICO

Prófugo Germán Velázquez y sus vínculos con narcos de Paraná

El hombre, acusado de ser el proveedor del santafesino Luis Paz, hace tiempo que mantiene relaciones con el ambiente narco de Entre Ríos.

Germán Ezequiel Velázquez estaba triste por no poder pasar las fiestas con su familia y porque le habían sacado la Play Station a su hijo, aquella mañana del 19 de diciembre del año pasado, cuando personal policial de la División robos y Hurtos llegó a su casa de calle Pellegrini de Paraná.

El hombre de 33 años debió regresar a cumplir la pena de cinco años y dos meses de prisión en la Unidad Penal N° 1 por el asalto perpetrado en una heladería de la zona sur de la ciudad, a fines de 2013. No obstante, poco después recuperó la libertad.

Este año la Justicia Federal de Santa Fe descubrió sus vínculos y su rol en la organización del narcotraficante Luis Paz. Pero cuando allanaron sus viviendas en Paraná, no lo encontraron, por lo cual tiene pedido de captura nacional e internacional. Tiene vínculos con varios narcos, aunque de este lado del río no le hayan iniciado causa alguna. Parece ser un tipo con demasiada suerte.

Aquella orden de detención prenavideña la había dictado la jueza de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad, Cecilia Bértora, a partir de un informe que elevó dicha División del área Investigaciones de la Policía, que había advertido su presencia en Concordia, pese a tener prohibido salir de Paraná, como una de las reglas de conducta durante su libertad condicional.

Su salida de Paraná se constató en el marco de otra causa. Personal de la División Delitos Económicos investigaba un secuestro virtual, en el cual estuvo involucrado un auto Toyota Corolla. El mismo fue localizado en calle Rosario del Tala. Al requisarlo, hallaron en su interior documentación y un celular a nombre de dos delincuentes de renombre de Paraná, y una multa a nombre de Veázquez labrada en un Puesto Caminero de Concordia.

Esto evidenció que el hombre había estado allí, pese a la mencionada prohibición judicial. Por ello, se elevó un informe a la Fiscalía y luego a la jueza Bértora, quien ordenó la detención del condenado.

Más allá de esta circunstancia, no dejan de llamar la atención los vínculos de Velázquez con el ambiente narco y su despliegue en Entre Ríos, sin que le iniciaran jamás una causa por esta actividad.

Asalto, cárcel y amistades

Velázquez es oriundo del sur de la provincia de Santa Fe, donde se vinculó a pesos pesados del narcotráfico. Incluso, lo mencionaron como uno de los que estuvo en el asesinato de Pájaro Cantero, el líder de la banda rosarina Los Monos, ocurrido en mayo de 2013. Es que ya estaba vinculado a rivales de aquel clan, entre ellos Luis Paz.

En ese mismo año ya había echado raíces en Paraná. Su especialidad delictiva era el robo, con golpes importantes a donde hubiera un botín cuantioso. El 3 de diciembre de 2013 ingresó junto a un cómplice, Federico Acosta, a la heladería de avenida Ramírez, entre Maciá y Feliciano, con el dato erróneo de que allí guardaban la recaudación de todas las sucursales de aquel fin de semana.

A punta de una pistola plateada redujeron a empleados y clientes, se apoderaron de 339 pesos, y luego entró un policía al local, forcejearon y ambos quedaron detenidos. Por este hecho recibieron cinco años y dos meses de prisión. Quizás fue purgando esa pena que conoció en la cárcel de Paraná a Roberto Sterz, quien purgaba su condena por la cocina de cocaína hallada en un campo del Acceso Norte.

Cuando Sterz comenzó con las salidas socio laborales a su comercio de electricidad de avenida Ramírez, según afirmaron fuentes policiales, muchas veces Velázquez lo buscaba en su camioneta Toyota Hilux blanca por la puerta de la casa de Pre Egreso. En este tiempo, Sterz ya estaba rearmando su banda de distribución de cocaína en Paraná y Concordia, según el procesamiento del juez federal de Concepción del Uruguay a él y otras ocho personas.

Proveedor de un peso pesado

Cuando comenzó con las salidas del penal, Velázquez retomó sus vínculos con Luis Paz, para quien trabajó en la empresa Paz SRL. Además, es padrino de una de las nietas del narco santafesino.

Esto fue corroborado en la causa del Juzgado Federal de Santa Fe, a cargo de Francisco Miño, e instruida por el fiscal Walter Rodríguez, por la que recientemente fue procesado Paz y el arquitecto Andrés Canteli.

Según esa causa, Velázquez, quien ya estaba residiendo en calle Pellegrini de Paraná, fue el proveedor de los 146 kilos de marihuana que se encontraron en un auto frente al domicilio de Canteli, en calle Antonia Godoy. Esta operación la habrían concertado en una reunión Velázquez y Paz en la estación de servicios ubicada sobre la ruta 168 frente al barrio El Pozo.

A se vez, se determinó que Paz tenía una autorización para conducir el auto Honda CR-V propiedad de la pareja de Velázquez, Marianela Elizabeth Blanco.

En los allanamientos por esta causa, a fines de mayo, Velázquez no fue encontrado, por lo que se dispuso su rebeldía y el pedido de captura nacional e internacional.

Pero según se informó , probablemente el hombre se había escapado unas semanas antes, porque lo habrían buscado en el marco de la causa que volvió a encerrar a Roberto Sterz, acusado de liderar una organización narco en Entre Ríos. El allanamiento de la Policía Federal para localizarlo fue después de los 25 allanamientos realizados el 9 de mayo, aunque esta situación y el nombre del prófugo no aparecen en el procesamiento.

En esta causa se menciona (pero no se imputa) al hermano de uno de los procesados, quien es suboficial de la Policía de Entre Ríos. En una escucha, el acusado le dice a su hermano uniformado que lo estaba esperando Roberto en su negocio El Emporio de la Electricidad.

Resulta ser que ese policía sería un viejo conocido del narco prófugo. Hace varios años, cuando allanaron un departamento del barrio Paraná XIV donde residía Velázquez, secuestraron varios elementos y una importante suma de dinero en efectivo, en billetes termosellados. Por ese hecho, en el ambiente policial y del hampa, se comentaba que Velázquez pensó que lo había entregado el mencionado agente y le había jurado venganza.

Más vínculos

Pero los vínculos de Velázquez con el ambiente narco de Paraná no comenzaron ni terminaron con Sterz. El dato que más revela sus relaciones delictivas fue justamente aquella multa a su nombre que encontraron dentro del Toyota Corolla el año pasado.

En el mismo vehículo había documentación a nombre de Leandro Cepillo Garcilazo, presunta mano derecha del narcotraficante Daniel Tavi Celis, con quien fue detenido por el asalto en un campo de Diamante en 2016 (luego llamativamente desvinculado) y antes condenado por el asalto a la escribanía Canga-Gasman de la ciudad de Crespo.

Además, en el Toyota Corolla había un celular Samsung J7 a nombre de V. H. B., alias Tero, señalado como proveedor de droga, según consta en la sentencia del Tribunal Oral Federal de Paraná que condenó a una banda narco de Concordia.

No obstante, ni Velázquez ni los mencionados sospechosos, que han mostrado un crecimiento patrimonial exponencial, han quedado bajo la lupa policial ni judicial en todos estos años.

El miércoles, el programa televisivo Cuestión de Fondo reveló los movimientos de Velázquez en Paraná y se sindicó que no figuraba en la mira policial. Luego, una autoridad policial de Paraná aclaró, en otro medio, que sí lo conocían, lo que dejó más dudas al respecto.

Cabe agregar que, tras la detención a fines del año pasado en su casa, Velázquez no tardó en comprare otra Play Station a su hijo, ya que el dinero no era un problema.

Fuente: uno
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