Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido
SIN PIEDAD: EL SICARIO ACTIVÓ SU ARMA AL MENOS 20 VECES

Rematados con un tiro en la cabeza: El inequívoco sello narco del triple crimen en Paraná

Los detalles que se revelan, conforme transcurren las horas, abonan la principal hipótesis de los investigadores. El violento homicidio registrado en calle Las Camelias, entre Ovidio Lagos y Gobernador Mihura, lleva consigo la firma inconfundible de los sicaros vinculados al narcotráfico.

El ataque sin piedad y con una violencia inaudita, que alteró la pasividad de la tarde del domingo en la capital provincial, terminó con la vida de Laureano Alejo Morales, Germán Herlein y Cristian Walter Barreto, mientras que el hermano de este último, logró escapar de la ráfaga de disparos y salvar su vida.

Para los investigadores, no se trata de un crimen más o un episodio fortuito. Las características, dejan en claro que el hecho contó con una minuciosa planificación, donde ningún detalle quedó librado al azar. Sin lugar a dudas, los perpetradores contaron con ayuda logística y un trabajo de inteligencia previa que posibilitó consumar el hecho.

En una zona de la ciudad donde reina la tranquilidad, es altamente probable que los sicarios hayan podido movilizarse sin mayores inconvenientes, incluso, aguardar algunas horas la aparición de las víctimas apuntadas. Claro está que, sin conocer los motivos del asesinato, se trata de un crimen por encargue.

Las especulaciones son muchas, todas atadas a presuntas deudas por narcotráfico y actividades delictivas. En el conmocionante episodio, el factor sorpresa fue clave: Sorprender a las víctimas de forma abrupta - en una motocicleta Honda Tornado de color rojo - imposibilitó la reacción de las víctimas que, sólo atinaron a cubrirse, esconderse o escapar. El sicario, abrió fuego rápidamente e hirió de muerte a tres de las cuatro personas que se encontraban en la puerta de la vivienda de la familia Barreto, debajo de un árbol.

Más de 20 detonaciones en pocos segundos de un arma calibre 9 milímetros (pudo corroborarse por las vainas encontradas en la escena) terminaron con la vida de Morales, Herlein y Barreto - dos murieron en el lugar y otro, a los pocos metros, intentando esconderse en una vivienda - Sin embargo, según testigos, el asesino se tomó el tiempo de "rematar" a sus víctimas con el sello distintivo de los crímenes por encargo: un disparo en la cabeza.

Del mismo modo que arribaron, con velocidad y conocimiento de la zona, los responsables abandonaron el lugar, dándose a la fuga sin rumbo conocido. Los pesquisas policiales - comandados por el fiscal Martín Wasinger - llevan adelante distintas diligencias para, capturar a los autores y dilucidar lo sucedido. El testimonio de la cuarta persona - que salvó su vida refugiándose en un baldío con pastizales altos - será determinante para conocer más detalles y avanzar en la investigación para resolver el hecho.

Fuente: RADIO LA VOZ
SIN PIEDAD: EL SICARIO ACTIVÓ SU ARMA AL MENOS 20 VECES

Teclas de acceso