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Roberto Perdía en problemas

La presión mediática de los últimos días alcanzó el objetivo: El juez federal Ariel Lijo firmó el desarchivo del expediente que estaba paralizado desde 1989, y aceptó como querellantes a los hijos del ex dirigente de la CGT A Roberto Cirilo Perdía se le atribuye haber disparado una Itaka en el atentado

El juez federal Ariel Lijo reabrió la investigación del asesinato del ex jefe de la CGT, José Ignacio Rucci, y aceptó como querellantes a los hijos del dirigente metalúrgico de San Nicolás, provincia de Buenos Aires, contra quien atentó Montoneros, según se dice, el 25 de septiembre de 1973.

Lijo citó para el jueves de la semana próxima al periodista Ceferino Reato, autor del libro Operación Traviata, que afirmó que al menos 2 de los autores del crimen estarían vivos.

El juez hizo lugar al pedido del fiscal Patricio Evers, quien al contestar la vista conferida por el magistrado pidió la realización de diversas medidas, entre ellas la citación del periodista en cuyo libro se apunta a Montoneros como autores del crimen basandose en presuntos testimonios de ex militantes que habrían participado del hecho.

Los hijos de Rucci, Anibal y Claudia, se presentaron ante el juez para pedir que se investigue el crimen y se reactive una vieja causa en la que se había dictado un sobreseimiento provisional.

Asistidos por el ex camarista federal, ex ministro de Seguridad bonaerense y ex diputado nacional Jorge Casanovas, los hijos del dirigente asesinado se entrevistaron con el juez Lijo.

Rucci fue asesinado por un grupo comando el 25 de septiembre de 1973 en el barrio de Flores, supuestamente de la organización Montoneros.

La causa, que estaba paralizada desde 1989, con un sobreseimiento provisional y sin condenados ni procesados.

Mucho antes de que apareciera en escena Reato, circulaba por la internet (pero Lijo y Evers parece que no están digitalizados), el siguiente relato, firmado por Roberto Muñoz (aunque hay un texto muy similar firmado por Gabriel Ruiz de los Llanos):

"En agosto de 1973 se reunieron por directivas de Mario Eduardo Firmenich (NG: "Pepe") y Roberto Quieto (NG 'Negro') los integrantes de la Conducción Nacional de Montoneros y decidieron llevar a votación el asesinato de un dirigente obrero peronista.

Todos los jefes estuvieron de acuerdo: "Pepe", el "Negro", "Nicolás" (nombre legal: Fernando Vaca Narvaja), Marquitos (nombre legal: Marcos Osatinsky). Luego se sumarían los apoyos de Roberto Cirilo Perdía (NG: "Pelado Carlos"), Norberto Habbeger (NG: "Cabezón"), Norma Esther Arrostito (NG: "Gaby"), María Antonia Berger (NG: "Anita"), Horacio Mendizábal (NG: "Vasco") y Rodolfo Galimberti (NG: "El Loco").

El blanco elegido: el secretario general de Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT), José Ignacio Rucci.

El motivo: desafiar al general Perón y mostrarles que la banda armada existía y que de ahí en más debía negociar con ellos.

Previamente el jefe de la Regional I de la JP (organismo de superficie de Montoneros), Juan Carlos Dante Gullo (NG: "Canca") había comenzado una tarea de acción psicológica, pues había ordenado a sus integrantes que se pintaran consignas y se las repitieran en los actos. Dicha consigna era cortita, pero siniestra: "Rucci traidor, a vos te va a pasar lo mismo que a Vandor".

Los "jefes" dispusieron que la "acción militar" contra el dirigente obrero debía concretarla la "Columna Capital" de Montoneros. Dicha "Columna" estaba integrada por los "Oficiales Jefes”: Horacio Mendizabal, Roberto Cirilo Perdía y Norberto Habbeger (todos ellos miembros de la CN ) y Francisco Urondo (a) "Paco". "Subjefes": Juan Julio Roqué (NG: "Lino"), Lorenzo Konkurat, Julio César Urien (ex guardiamarina) y Lidia Mazzaferro. "Nexos" con las organizaciones de superficie: Norberto Ahumada (NG: "Beto"), Juan Carlos Dante Gullo, Luis Roberto Lagraña y Miguel Angel Ponce.

Las tareas de "inteligencia", que les demandaron unos cuatro meses, estuvieron a cargo de Antonio Nelson Latorre (NG: "Pelado Diego") y Rodolfo Walsh (NG: "Esteban"). Ambos "oficiales de inteligencia" de Montoneros contaron con la "colaboración" de los muchachos de la JTP de FOETRA, para pinchar los teléfonos y munirse de ropa de técnicos y credenciales.

La planificación la hizo Francisco Urondo, subsecretario de Cultura de la provincia de Santa fe, durante la gestión de Carlos Sylvestre Begnis, Roberto Cirilo Perdía, Horacio Mendizábal, Un tal "Pippo", Juan Julio Roqué y un tal "Sebastián".

Para oficiar de 'fusilero' se eligió (Conducción Nacional o Carolina Natalia, según el argot 'montonero') a "Lino" que había cumplido similar tarea en el asesinato del general Juan Carlos Sánchez, comandante del II Cuerpo de Ejército, el 10 de abril de 1972 (Operativo 'Sonia Segunda' entre el ERP y FAR), según relató la guerrillera Graciela Yofre.

Roberto Cirilo Perdía utilizó una itaka y "Lino" un FAL. Hubo otros, pero hacían la operación de distracción. Los disparos efectivos que mataron a Rucci partieron indiscutiblemente de las armas de estos dos, que tenían la 'mejor visión' de tiro.

Antes de las elecciones que darían el triunfo a la formula Perón-Perón los directivos de Montoneros se reunían en la avenida Rivadavia 9070 de la Capital Federal , sede de la Secretaría Política de Montoneros, donde ponían a punto el ataque al secretario sindical. (...)".

Fuente: URGENTE 24
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