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Tras 12 años de Juan Manuel Urtubey

Salta da el primer paso para elegir nuevo gobernador

Salta inicia hoy con las Primarias el proceso electoral para elegir un nuevo gobernador tras doce años en el cargo de Juan Manuel Urtubey, que alcanzó el máximo de tres períodos marcados por la Constitución provincial. Como sucede desde 2013, la votación se hará en todos los departamentos con el sistema de Boleta Única Electrónica.

El kirchnerismo y el justicialismo irán unidos en el Frente de Todos con una interna que deberán dirimir entre el diputado nacional Sergio “Oso” Leavy y el actual vicegobernador Miguel Isa.

Leavy llega con el antecedente inmediato de cosechar casi 300 mil votos en las últimas elecciones nacionales del 11 de agosto, que lo deja a las puertas de obtener una banca en el Senado. En esa oportunidad se utilizó el sistema de voto papel que compartió con la fórmula de Alberto y Cristina Fernández, por lo que su desafío será trasladar esos números ya sin el empujón de tener a la dupla presidencial en la misma boleta.

Esta doble candidatura, prácticamente en simultáneo ya que las dos elecciones se superponen, le valió la crítica de sus adversarios, sin embargo el “Oso” se justificó en la necesidad de ganar nivel de conocimiento con el objetivo de obtener la gobernación y dejar a Salta en sintonía con una eventual presidencia de Alberto.

Para esta campaña sumó al ministro de economía de Urtubey como vicegobernador y consiguió el apoyo de la mayoría de los intendentes salteños.

Leavy hizo toda su carrera política principalmente en el interior provincial, entre 2007 y 2017 fue intendente de Tartagal, por lo que la clave para una buena elección estará en que pueda cosechar votos en la Capital, territorio en el que se encuentra la mitad del padrón y en donde todavía lucha por hacerse conocido entre los vecinos.

Del otro lado está Miguel Isa, histórico dirigente peronista que desde que ganó por primera vez en 1993 una banca como concejal, no dejó de ocupar nunca un cargo electivo hasta la actualidad que lo encuentra secundando a Urtubey como vice.

Intentará dar la sorpresa en una interna en la que no arranca como favorito. Su llegada al Frente de Todos fue a último momento, gracias al acuerdo entre su partido, el PJ, y el kirchnerismo.

Lleva como candidata a vicegobernadora a Lucía Doljanin, una joven dirigente que tomó activo papel en la campaña para compensar la desgastada imagen de Isa, que ya lleva tres décadas en la vidriera política.

Escondan a Macri

El macrismo llega a estas elecciones sin un candidato “puro” y sin el sello Cambiemos en ningún frente, pero apoya al intendente capitalino Gustavo Sáenz como candidato a gobernador.

Sáenz tuvo un acercamiento a Mauricio Macri cuando ganó el municipio en 2015, ante la necesidad de financiamiento para la obras en la ciudad. El jefe comunal fue recibido con los brazos abiertos en la Casa Rosada, y los intercambios de elogios se convirtieron en moneda corriente, al extremo de que el presidente lo consideraba a Sáenz como propio. En las legislativas de 2017, el aparato municipal fue clave para que los candidatos de Cambiemos ganen las elecciones nacionales y provinciales.

Sin embargo la relación se fue enfriando en los últimos meses al ritmo de la caída de imagen en la provincia del presidente, y durante la campaña que terminó el viernes, Sáenz evitó cualquier referencia a Macri. Por el contrario la Justicia Electoral debió prohibir a candidatos del Frente “Sáenz Gobernador” que utilice las fotos de Alberto y Cristina Fernández en carteles y folletos.

Uno de los partidos que constituye dicho frente es el PRO, que postula como candidato a intendente de la capital al diputado nacional hipermacrista explícito Martín Grande, uno de los oradores en el acto de cierre de campaña de Sáenz.

Sáenz intentará hacer valer el gran caudal de votos que tiene en la capital, y de esa manera compensar el bajo rendimiento que, según las encuestas previas, tiene en los municipios del interior.

Olmedo el tercero en discordia

Aunque aparece rezagado en las encuestas, la figura del polémico diputado nacional Alfredo Olmedo siempre logra una buena cosecha de votos especialmente en zonas rurales de Salta.

Un discurso cerrado de derecha con slogans como “Probemos trabajando” o “castración a los violadores” le alcanza para estar vigente en los medios de comunicación y ganar simpatías principalmente en los sectores de mayor edad.

Olmedo logró agrupar tras su persona al movimiento evangélico, religión en la que fue bautizado dentro de una pelopincho y que desde entonces sus actos los hace con la Biblia en mano, y a los partidarios “celestes”, como se denomina a los que militan en contra de la legalización del aborto.

Además en esta elección logró cerrar acuerdos con la Unión Cívica Radical, que le permite disponer de su siempre interesante estructura partidaria, y con los renovadores del PRS, tradicional partido salteño que aglutina el voto de derecha en la Capital. Su candidato a vice es el radical Miguel Nanni, que también aspira a renovar su banca como diputado nacional de Cambiemos.

La izquierda dividida

Por primera vez la izquierda salteña presentará una interna para dirimir sus candidatos provinciales. Violeta Gil encabeza la lista que apoya el histórico Jorge Altamira. En la vereda opuesta está Pablo López como candidato de Nicolás Del Caño y Néstor Pitrola. En tanto Andrea Villegas es la elegida por el MST.

La quinta fuerza que presenta candidatos a gobernador es el Partido Frente Grande, que levanta las banderas del kirchnerismo aunque por fuera del Frente de Todos. La candidata a gobernadora es Elia Fernández, que aspira a lograr el piso del 1,5% de los votos que les permita avanzar a las Generales del 10 de noviembre.

Fuente: PÁGINA 12
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