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SALUD

Sepsis: Qué es, cuáles son los síntomas, cómo se previene, tipos, tratamientos y pronóstico

AVISO MÉDICO: El presente artículo es de naturaleza general, y tal información no puede ni debe sustituir el consejo de un médico o de otro profesional de la salud, no debe ser entendido como un intento de ofrecer o proporcionar opiniones médicas o sobre el ejercicio de la medicina; No lo use para sustituir el consejo médico profesional, diagnóstico o tratamiento; Si cree que puede tener una emergencia médica, llame inmediatamente a su médico o a emergencias

Es una enfermedad poco conocida y sus síntomas no son muy claros. Sin embargo, en algunos países, su mortalidad hospitalaria es más alta que la del infarto, el ictus, el sida o el cáncer de mama, colon, recto, páncreas y próstata juntos

Cualquier persona puede presentar una sepsis, pero el riesgo es mayor en:

- Personas con sistemas inmunitarios debilitados

- Bebés y niños

- Personas mayores

- Personas con enfermedades crónicas, como diabetes, SIDA, cáncer y enfermedad renal o hepática

- Personas que sufren de una quemadura severa o trauma físico

Qué es

La sepsis, también conocida como Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica (SRIS), es una enfermedad que se produce por una infección que ha ocasionado una respuesta anormal en el organismo y pone en peligro la vida del afectado. El sistema inmune del paciente actúa de forma desproporcionada o con menor intensidad de lo necesario frente a la infección.

Esta respuesta anómala también puede involucrar, según Juan González del Castillo, del grupo de Unidades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), el funcionamiento cardiovascular, neuronal, hormonal, energético, metabólico o intervenir en la coagulación.

En el trascurso de la enfermedad se pueden ver afectados muchos órganos o sistemas, como el cardiaco o el respiratorio, que dejan de funcionar con eficacia y regularidad.

Causas

Según el especialista antes mencionado, esta enfermedad suele ser consecuencia de algún proceso infeccioso que haya afectado anteriormente al paciente. Las infecciones que originan sepsis con más frecuencia afectan al sistema urinario y respiratorio, porque son las más habituales. Hay muchos tipos de microbios que pueden causar sepsis, incluso las bacterias, los hongos y los virus; sin embargo, las bacterias son la causa ​más frecuente. En muchos casos, los médicos no pueden identificar la fuente de infección.

Los casos graves de sepsis suelen ser el resultado de una infección en todo el cuerpo que se disemina por medio del torrente sanguíneo. Los procedimientos médicos invasivos, como la introducción de un tubo en una vena, pueden introducir bacterias en el torrente sanguíneo y provocar sepsis, pero esta también puede provenir de una infección limitada a alguna parte del cuerpo, como los pulmones, las vías urinarias, la piel o el abdomen (incluido el apéndice.)

Síntomas

Los síntomas que presenta el enfermo variarán dependiendo de dónde esté el foco de la infección que origina la sepsis, siendo comunes fiebre, escalofríos, respiración rápida y ritmo cardíaco acelerado, sarpullido, confusión y desorientación. Uno de los signos que primero aparece es una alteración en el estado mental del enfermo. En general, se manifiesta con una caída de la presión arterial que desemboca en un estado de shock. Los órganos fallan y dejan de funcionar con normalidad y la circulación comienza a ser deficiente. Los médicos diagnostican la sepsis mediante un análisis de sangre para ver si el número de células blancas en la sangre es anormal. También hacen pruebas de laboratorio que comprueban si hay signos de infección.

Prevención

Para prevenir esta patología, lo primero que hay que hacer es evitar las infecciones que la originan. Es importante que se cumplimente adecuadamente el calendario vacunal, tanto en personas mayores como en niños y personas que sufran alguna enfermedad que aumente el riesgo de contraer algún proceso infeccioso.

Tipos

Según Miguel Sánchez García, de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y de Unidades Coronarias (Semicyuc), la sepsis según la gravedad, la cantidad de órganos que afecte y la respuesta al medicamento, se puede clasificar en:

-Sepsis: se presenta la enfermedad sin que falle ningún órgano.

-Sepsis grave, : son los casos en los que falla un órgano o se produce una bajada de tensión que se puede corregir adecuadamente con tratamiento.

-Shock séptico, : en estos casos se produce una caída importante de la tensión que requiere un tratamiento urgente e intenso con fármacos de forma continuada.

Diagnóstico

La sepsis involucra múltiples órganos, según el que esté afectado puede presentar síntomas diferentes. Las pruebas más eficaces para diagnosticar esta enfermedad son principalmente las siguientes:

-Análisis de sangre, : es el principal indicador de que la persona padece sepsis, el problema es que si el paciente ha tomado antibióticos, puede que no se muestre en el análisis los signos de ésta.

-Formula leucocitaria, : este análisis de sangre consiste principalmente en medir la cantidad de cada tipo de glóbulo blanco que hay en el torrente sanguíneo.

-Gastrometría arterial, .

-Pruebas de la función renal .

-Conteo de plaquetas y productos de degradación de la fibrina: sirve para verificar los riesgos de sangrado. Los productos de la fibrina son los que quedan cuando los coágulos se disuelven en la sangre, para analizarlos se necesita obtener una muestra de sangre y analizarla.

Tratamientos

En la sepsis el tratamiento está estandarizado y aumenta de forma importante la supervivencia de los pacientes. Según Sánchez García: “el tratamiento se basa en administrar medicamentos de acción antimicrobiana y, según el tipo de infección, podría precisar un abordaje quirúrgico”.

Los expertos le suelen dar a la persona afectada antibióticos y suero para que mejoren y, según la respuesta frente a éstos, puede ser necesario otro tratamiento, como por ejemplo, la administración de fármacos que aumentan la fuerza de los latidos cardiacos. Dependiendo del órgano al que afecte la enfermedad puede ser necesaria la respiración asistida o hemodiálisis.

Pronóstico

La mortalidad de los pacientes con sepsis es elevada. Especialistas afirman que, en función de lo afectados que estén los órganos, la mortalidad puede variar entre un diez y un cuarenta por ciento en los pacientes más graves.

Aunque ha disminuido la mortalidad de personas que han sufrido sepsis, el número absoluto de muertes es mayor que otros años, porque hay más casos. Este incremento se debe a que cada vez más pacientes con cáncer logran superarlo y también hay más personas bajo tratamientos inmunosupresores, que aumentan el riesgo de sufrir sepsis.

Fuente: Radio La Voz, medline, cuidateplus, National Institute ofGeneral Medical Sciences
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