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OPINIÓN

Pablo Aquino:
Una simple cuestión de Circo

Por Pablo Aquino

Si bien desde esta columna venimos señalando desde hace mucho tiempo, los errores y actitudes poco funcionales de los hacedores de las Políticas de Estado, sin haber podido jamás interferir sobre la dirección de las gestiones (ni siquiera Provinciales), hoy nos vemos interesados en señalar algo que a nuestro real saber y entender se ha convertido en un espectáculo Circense.

En algunos casos y por lo inexorable del talento de nuestra juventud, se trata de espectáculos más cercanos al “Circo del Soleil”, en otros casos por la impericia, irresponsabilidad e irrelevancia de nuestros dirigentes, más parecido al “Circo de Carlitos Bala”, con el respeto que siento por Carlitos Bala (siempre fui su admirador).

Durante este último periodo se ha ofrecido como única salida laboral a la juventud, el “malabarismo”, podemos ver en casi todas las esquinas una suerte de réplica del famoso “Circo del Soleil”, jóvenes ofreciendo actos divertidos, emocionantes, habilidosos y ciertamente sumarios, su duración es la del turno del semáforo… nuestra clase dirigente ha definido Políticas tales que con un gran poder de síntesis y muy poco talento (MUY POCO), han resumido la política laboral en un Circo, transitivamente la política salarial y/o la renta, resulta “a la gorra”, a discreción, solo resultante de la generosidad de los conductores tales que el azar los posicionó en un lugar de privilegio en este Circo, digamos los cercanos al semáforo.

Esta realidad fue simple reacción a la irrelevancia de las Políticas definidas, funcionarios que ya con “el diario del lunes” (luego de las PASO), se atreven a espetar frases como “hay que terminar con la especulación y comenzar el camino de la producción”, otros más osados aseguran haber definido planes energéticos para el próximo decenio, algunos empresarios inclusive advierten la necesidad de “terminar con las ideologías y acordar senderos para el desarrollo de la producción”, estas actitudes surgen luego de haber adherido por acción u omisión a Políticas de destrucción del entramado Productivo, obligando como resulta elocuente en cada esquina, a nuestros jóvenes a formar parte de un ejército de “acróbatas a la gorra”, entonces estos hacedores de Políticas y representantes de las fuerzas Productivas, son en síntesis la expresión acabada de un Circo muchísimo menos talentoso, más contenido artísticamente, se podría definir con un adjetivo más descriptivo, un Circo simplemente BERRETA.

Por un lado, el Circo del Soleil y por el otro el Circo de Carlitos Bala, ambos Circos, los que representan el futuro del país, obligados a trascender en este primer Circo, los otros, rancios e intrascendentes los actores del segundo Circo, los imperdonables que condenaron a nuestra juventud a la arena de un Circo callejero, una realidad que nos abofetea en cada esquina semaforizada.

Hemos sido testigos del cambio de repertorio de estos actores del segundo Circo, el berreta, a partir de las PASO decidieron cambiar el espectáculo ofrecido, un espectáculo con canciones cuyas partituras resultaban en una planilla Excel, la planilla de Aranguren, ahora en cambio, sus canciones expresan cierta esperanza en un futuro que ya no espera un segundo semestre, un futuro al que adhieren con canciones mas populares, las de “Piñón Fijo”, CHUCHUA, CHUCHUA.

Haber obligado a nuestros jóvenes a transitar el derrotero de los “Acróbatas Chinos” es algo que difícilmente, la historia les va a perdonar y los memoriosos vamos a olvidar.

EA EA PEPE...

Fuente: RADIO LA VOZ 901 Autor: Pablo Aquino
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