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FEMICIDIO EN NEUQUÉN

Víctimas de violencia de género se excusaron de ser jurados populares

“Mi mamá sufrió violencia de género. Yo a este señor no lo puedo juzgar con imparcialidad”.

“Fui víctima de violencia de género, mi papá me pegó hasta los 23 años. Tengo una postura muy firme en contra en este tema. No podría ser imparcial”.

“Por mi trabajo como asistente social me cuesta ponerme en un lugar de imparcialidad, siento que nadie es culpable, y que el sistema social es la causa de todo lo que nos ocurre”.

“Mi esposa fue víctima de un asalto, la lastimaron mucho, la policía me tuvo que sujetar para que no le pegue al autor cuando lo agarraron. No podría ser imparcial con este hombre si fue violento con una mujer”.

Uno a uno, mujeres y hombres sorteados para participar como jurados populares se fueron excusando de intervenir en el juicio contra Diego Tolaba (33), acusado del femicidio de su esposa Delia Aguado (32).

La mayoría argumentó que no podría ser imparcial en un caso de violencia de género, porque había sido víctima o testigo directo de un hecho de esa naturaleza.

Las otras razones

Varios más se excusaron por razones de salud, otras porque eran mujeres que no tenían con quién dejar a sus hijos de corta edad, y así se llegó a una situación que la jueza de Garantías Carina Álvarez describió como inédita: se agotó el padrón, habrá que sortear más jurados y hacer una nueva audiencia.

Al trámite de ayer asistieron el fiscal jefe Agustín García, los querellantes Fabián Flores y Celina Fernández, los defensores Fernando Diez y Eliana Lazzarini y el imputado Tolaba, quien cumple prisión preventiva.

Los jurados, surgidos de un sorteo electrónico en base al padrón electoral, eran 20 mujeres y 20 varones. De ellos tenían que quedar para el juicio 8 de cada sexo, de los cuales 6 y 6 serían titulares y el resto suplentes.

Audiencia clave

La audiencia de selección es la clave del juicio por jurados: durante la misma, la fiscalía y la defensa procuran garantizarse jurados imparciales porque serán los que definirán la culpabiliad o inocencia del imputado.

Para eso pueden hacerle preguntas destinadas a saber si tienen prejuicios que quiebren su neutralidad. En ese caso, están facultados para recusarlos.

Ayer no se llegó a esa instancia: los mismos preseleccionados se fueron excusando.

Las razones

Tres mujeres y tres varones dijeron que habían sido víctimas o testigos de episodios de violencia de género y no podían juzgar con imparcialidad un femicidio; tres mujeres y un varón dijeron que no se sentían capacitados para juzgar por otros motivos.

“Estoy temblando desde que el señor entró a la sala”, dijo por ejemplo una mujer de más de 60 años, en referencia al imputado. “No sé si hizo lo que dicen, pero está bajo mi responsabilidad decir sí o no, y tengo temor de no saber distinguir. Soy muy sensible a estos casos”.

Cinco jurados, cuatro de ellos varones, presentaron certificados por problemas de salud, y dos mujeres tenían pasajes para viajar en la fecha del juicio.

Cuando sólo quedaron 7 jurados mujeres la jueza Álvarez suspendió la audiencia.

La Oficina Judicial hará un nuevo sorteo y se realizará otra selección para que el juicio pueda comenzar la semana próxima como está previsto.

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