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OPINIÓN

Alejandro Di Palma:
VIEJAS MAÑAS

Por Alejandro Di Palma

Apostar solo a la Epifanía de un nuevo Secretario de Energía, quien quizás siga el derrotero de los anteriores que NO van a quedar en la historia grande...

El Mercado ha sido manipulado sistemáticamente hasta responder a definiciones solo funcionales a las Empresas Petroleras las que nuevamente en un inicio de gestión nacional operan en forma lobista para mantener su condición de privilegio, el privilegio de mantenerse dolarizadas en un Mercado que exhibe miseria de niveles Africanos.

En esta lógica de dolarización y abusos, un montón de Estacioneros (comerciantes minoristas) inclusive del interior, adhieren a esta, ya añosa maña de sostener un precio no solo disímil sino descabellado en lugares “lejanos”, una lejanía que se cuenta desde mojones tanto difusos como difíciles de justificar, una acción que propina más miseria en los lugares ciertamente ya “miserables” y cuya extrapolación ofrece, aún para el interlocutor menos preparado, la certeza franca de la extinción toda actividad comercial, aun así, callan y aplauden ante esta política que inició, o por lo menos apoyó y fomentó, la degradación de este “interior del país”, donde estos comerciantes minoristas “cazan en el zoológico”, sin comprender que dentro de poco, en esas zonas recónditas la luz de la economía (incluyéndolos) se va a apagar.

Los rastros de la devastación que dejó este derrotero pueden verse en la cantidad de pueblos del interior (se adjuntan imágenes descriptivas), productivos o no, que han quedado sin la asistencia del servicio más básico de oferta de combustibles, esa destrucción es en definitiva una extensión del concepto de destrucción del “entramado social regional”, que no solo abofetea la pretensión de Federalismo sino que participó activamente en la generación de unos pocos núcleos urbanos superpoblados y diseminados por el país, donde la miseria es una de las condiciones humanas más generales.

A la hora de justificar esas desapariciones sobraron excusas, normas definidas desde un escritorio en CABA, manufacturadas por burócratas que solo respondían a intereses corporativos, pero la desaparición de estos pequeños puntos de ofertas de servicio, han obligado a los pocos habitantes de esos lugares a violar sistemáticamente las mismas normas y más aún, a poner en riesgo tanto su integridad personal como de sus bienes al almacenar combustibles en recipientes que no son adecuados y en lugares absolutamente inadecuados, esa realidad se prefiere desconocer, claro que esto será posible mientras no se produzca un accidente fatal que indigne a la opinión pública y obligue a la sensatez, tanto así como a la eyección de UN funcionario de los mencionados.

Mientras tanto los mismos funcionarios cuyos sueldos son tan inmorales que estos importes deben ser tratados como “secreto de estado”, nos bombardean con publicidad a nuestro estricto cargo, sobre supuestos planes de desarrollo de estaciones de carga de vehículos eléctricos (“ecorutas”), inclusive en corredores donde la devastación descrita puede verificarse y la oferta de servicios de venta de combustible resulta inferior a la que presenta el ingreso a Cite Soleil (Puerto Príncipe – Haiti).

Ref :https://www.enersa.com.ar/ecoruta/

Ahora una vez depredada esta fracción del sector a través de estas acciones y sus justificaciones normativas, el segmento restante, futura presa del próximo saqueo, prefiere adherir sin chistar a todo capricho absurdo de las empresas Petroleras que imponen una política comercial a estricto costo de las Estaciones de Servicio, ofreciendo tarjetas de carga con las cuales pretenden demostrar que todo cliente es de su estricta propiedad y por lo tanto la renta resultante de esa operación comercial les pertenece o peor aún, simplemente entregando pelotas de futbol de manufactura China.

Pretender esconder estas Políticas inmorales que entregan a los consumidores (el Mercado) como a nuestro sector (oferente de un servicio básico), a la voluntad de las Empresas Petroleras en canje simple y vil, contra promesas de importantes inversiones que comenzarían en próximos segundos semestres o de futuros venturosos de la mano de virtuosas producciones en Vaca Muerta, es algo que tanto nuestro sector, como este nuevo Gobierno, no deberían aceptar.

Fuente: RADIO LA VOZ. Autor: Alejandro Di Palma
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